"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 1 de mayo de 2014

Testamento vital



El pasado viernes, 25 de abril, mientras los portugueses festejaban su día, mi primer pensamiento al despertar fue para mi padre. Era el séptimo aniversario de su muerte, aunque eso ya lo sabéis quienes me seguís y leísteis mi articulo a su memoria. Sentí una especie de dulzura en el pecho y lo primero que vino a mi mente fue “ Hola papi ¿ cómo estás? Echo de menos que no estés viviendo estos pequeños momentos de entusiasmo que son hoy mi vida “ Aunque en el fondo sé que sí los está disfrutando.
Soy un poco rarita en el tema éste de la muerte. Llevo años pregonando que no me da miedo morirme y creo que lo digo en serio. Y eso que ya no soy creyente; aunque tampoco es que cuando lo fui lo tuviera muy claro. Desde joven he pasado por distintas fases : tras la muerte no hay nada y qué mas da si ya no vas a enterarte; existe la reencarnación ( por eso estoy convencida de haber sufrido muerte en la hoguera a manos de la Inquisición – soy bruja, eso lo sé; aunque blanca - ), tiene que haber algo porque la materia nace, se reproduce y se transforma, no muere, etc, etc.
 Ahora no sé dónde situarme. Puede que en un limbo donde se aúnan todos esos conceptos. Desde luego sería una pena que desapareciéramos para siempre con lo corta que es la vida. Yo me pido al menos dos más para que me dé tiempo a hacer todo lo que considero imprescindible: seguir escribiendo, viajar, leer … amar a más a más personas. Van entrando en mi pequeña parcela gente variopinta a la que el día a día no me permite conocer a fondo, y las horas no vuelan es que no están... ¿ Cómo vamos a vivir tan breve tiempo y ya está? Esa cosa que algunos llaman Dios,otros Creador y otros como les dé la gana – yo, Energía Positiva – no va a traernos aquí para hacernos la faena de durar menos que una hormiga. Y eso para lo que llevamos una buena vida; si me pongo a pensar en las criaturas que mueren jóvenes o las que sólo han conocido desgracias entran ganas de pegar una patada a eso que sea que nos gobierne ( si lo hay) en su amplio e invisible trasero.
 En fin, que no. Que la VIDA es demasiado maravillosa, demasiado infinita como para que nos acabemos en un rato. Y donde quiera que vayamos a parar, allí está mi padre. Así que papi, sí; soy feliz en estos momentos. He publicado una novela, he aprendido a cocinar, conduzco con moderada destreza, he tenido sobrinas a las que adoro como si fueran mis hijas, he amado y me siento amada...O sea, que he cumplido el listado que escribí hace unos cuantos años con lo que esperaba que fuera mi vida. Pero con todo, aún me queda otra lista aún más larga por experimentar.
Así que la muerte, aunque no me dé miedo, tendrá que esperar.


Licencia de Creative CommonsTestamento vital by Mercedes Gallego is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

7 comentarios:

  1. ¡Me gusta! Decía el abuelo de un más que amigo de por aquí que es normal que a determinada edad no se tema a la muerte... ¡Porque queda mucho! Y que él tampoco le temía... hasta que le vio las orejas.

    Ojalá le tengamos siempre más miedo a la muerte que a la vida, eso sí que da pena.

    ResponderEliminar
  2. La muerte debe existir para que recordemos cada día lo importante que es estar vivos. El que no lo haga ya no necesita morirse. El mundo está lleno de zombies y tú, Mercedes, no eres uno de ellos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esa es mi esperanza, apurar la vida segundo a segundo, y eso que las jod... circunstancias no lo permiten del todo; pero bueno, hasta los malos momentos valen para luego disfrutar mejor de los buenos. un brazo y gracias por tu fidelidad.
      ( recuerda que admito sugerencias para la sección de poesía, y ese es tu campo más que el mío)

      Eliminar
  3. Como me gustan tus artículos!!. Es como,si me los estuvieras leyendo en voz alta tú con tu voz. Te escucho claramente como pronuncias cada frase. Qué valiente escribir sobre la muerte. Cuánto ganaríamos si nos educaran para morir igual que nos educan para vivir. Mi padre decía mucho que había que saber morirse. Y yo lo pienso igual. El que sabe morir acaba su vida dignificádola. O al menos eso me paeece a mí. Ampa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. gracias por tu opinión, ampa; ya sabes lo importante que sois los amigos para mí. además, con buenos amigos es más fácil vivir pero seguro que tb morir....aunque nos quede una jartá para eso, claro. besos.

      Eliminar
  4. estoy segura de que papi,estará celebrando tus triunfos con sus a
    migos,y a él que tanto miedo le daba morirse,donde este,se que nos está protegiendo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo dudes, hermana. Vive a través de nosotras. te quiero.

      Eliminar