"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 17 de diciembre de 2015

Deseos y despedida hasta el próximo enero.






Que el dolor ajeno
consuele el nuestro,
que la felicidad del resto
nos saque una sonrisa ,
que siempre veamos en otros rostros
los sentimientos que esconden
porque tras toda  fachada
se escuda un corazón.



Feliz navidad y próspero 2016

jueves, 10 de diciembre de 2015

Sinceras disculpas

Cuando la imaginación se niega a a dar frutos y el cansancio hace mella en el cuerpo, es inútil intentar lo imposible.
Os espero el próximo jueves con las baterías cargadas. Gracias por vuestra paciencia.

jueves, 3 de diciembre de 2015

"Tristeza"


Como una hoja vapuleada por el viento
una ola diluyéndose en la orilla,
unos pétalos desparramados por el aire,
una agonía de ausencia de alegría.

Cual sombra sobre dunas
bajo un sol implacable.
Cual fantasma entre paredes
de una casa vacía.

Como el silencio en un parque infantil
o el giro inútil de un tiovivo...
así mi corazón se arrastra hoy
por la vida...

jueves, 26 de noviembre de 2015

Nueva publicación


Os presento la que será mi próxima publicación en enero de 2016 , una novela de corte contemporáneo, compleja en su trama y profunda en sus convicciones. Espero que os guste.




 

Beatriz, una mujer que, en apariencia, lo tiene todo ya que está casada con un importante hombre de negocios, Mario Ondía – el cual está profundamente enamorado de ella y la colma de lujos y atenciones - siente que su vida es un inmenso vacío. Años atrás abandonó sus sueños de juventud para seguir la estela de Mario pero lo único que le queda en el presente es la añoranza de aquello por lo que deseó luchar. Llevada por su anhelo, iniciará un regreso al pasado que, inesperadamente, la llevará a descubrirse a sí misma y a encararse con su futuro.

jueves, 19 de noviembre de 2015

"POR LA PAZ"


GRACIAS POR LOGRAR QUE LA RABIA NO VENZA A LA CORDURA,
QUE LA INTRANSIGENCIA NO NOS CIERRE EL CORAZÓN,
QUE LA IRA NO NOS CIEGUE
NI EL DOLOR NOS DÉ RAZONES.

GRACIAS POR CONSEGUIR QUE LOS MALOS SENTIMIENTOS
NO NOS ASALTEN
YA QUE ENTONCES DEJARIAMOS VENCER AL MAL
Y LAS BALAS,
LAS BOMBRAS
Y LOS GRITOS
LLENARÍAN EL ESPACIO EN QUE VIVIMOS.

GRACIAS POR OPTAR POR UNA LUCHA SIN CUARTEL CONTRA LOS ASESINOS
SIN CONVERTIRNOS EN SUS IGUALES,
DEFENDIENDO A LOS INOCENTES
QUE SUFREN POR LO QUE NO HAN HECHO
AUNQUE EN SU APARIENCIA SEAN PAREJOS.

GRACIAS POR DARNOS LA CLARIVIDENCIA DE MIRAR AL ROSTRO DE UN ÁRABE
ANTES DE ESCUPIRLE NUESTRA OFUSCACIÓN.

GRACIAS POR HACERNOS RECAPACITAR EN QUE PODEMOS SER CULPABLES
DE LAS BOMBAS QUE SIEMBRAN LAS CALLES DE LAS QUE HUYEN
PARA REFUFIARSE EN NUESTRO MARAVILLOSO MUNDO DE RICOS.

GRACIAS POR PERMITIRNOS MIRAR EN NUESTRO INTERIOR
ANTES DE TIRAR LA PRIMERA PIEDRA.
POR PENSAR CON SERENIDAD
SI NO SEREMOS CULPABLES DE CALLAR,
DE PERMITIR QUE LOS GOBIERNOS QUE ELEGIMOS
LES MANTENGAN SUMIDOS A ELLOS EN EL DOLOR
PARA QUE NOSOTROS DISFRUTEMOS DEL CONFOR DEL PETROLEO.

PORQUE POR CADA DESPLAZADO DE SU HOGAR
NOSOTROS TENEMOS CALEFACCIÓN,
GASOLINA, ROPA DE LICRA...
PORQUE POR CADA DESPLAZADO DE SU HOGAR
NOSOTROS VIVIMOS ACOMODADOS.

RUEGO QUE ALCEMOS LA VOZ CONTRA LOS ASESINOS.
PERO TAMBIÉN QUE EXIJAMOS A NUESTROS GOBIERNOS QUE NO LES VENDAN LAS ARMAS
CON LAS QUE DESPUÉS ELLOS NOS MATAN.

QUE LA CEGUERA NO NOS CONVIERTA EN CRETINOS.
PORQUE SI PREFERIMOS HACERNOS LOS SORDOS,
LOS OPRIMIDOS NOS OBLIGARÁN A ESCUCHAR.

LIBRANOS DE LOS INTEGRISMOS, DE LOS FANATISMOS DE CUALQUIER RAZA Y RELIGIÓN.
RECORDEMOS, SIMPLEMENTE, QUE TODOS LOS HOMBRES SOMOS HERMANOS.

jueves, 12 de noviembre de 2015

La belleza de lo positivo


Hace unas semanas tuve un encuentro “casual” de esos que te dejan un inmejorable sabor de boca. Conocer a alguien que tiene algo que decir siempre es importante pero si además sientes como una corriente de empatía vibra con esa persona, la vida fluye con una sonrisa que calienta el alma.
Eso fue lo que me sucedió en un autobús camino de Sevilla. Iba yo enfrascada en mi novela de Camila Lackberg cuando de repente tuve que aparcar el ebook y dedicarle mi atención a una chica con la que sentí una conexión instantánea. Empezamos a charlar y ya hasta Sevilla fue un quitarnos la palabra la una a la otra, y ya es difícil porque no me dejo así como así pero es que sus comentarios eran tan sugestivos que me encandilaron.
Isabel es de Zafra, nacida, pero ciudadana universal; su mente es amplia y abarca campos modernos y a la vez difíciles. Estudió periodismo, especializándose en un campo que para mí, humilde estudiante de Letras, suena chino: economía social.
Escribe sobre economía colaborativa, medioambiental, cooperativas... Pero su sueño es trabajar en un medio que le permita difundir noticias positivas Al parecer ya existe en países como Reino Unido – se sintió estafada cuando supo que “su idea” ya estaba pululando por el mundo- donde trabajó cuatro años y perfeccionó su inglés.
Lo triste es que en España no encuentra hueco para semejante trabajo; según parece no es rentable la idea. Y vamos, digo yo ¿ cómo es posible? ¡A mí me parecería maravilloso levantarme cada día con un canal de noticias en el que sólo me contaran las bondades del universo! porque vamos, las chapuzas, los embolados políticos, la mala praxis de tanta y tanta gente.... ya nos llega de sobra. Pero que te cuenten cómo funcionan las cooperativas, cómo repercute su labor en el entorno, cómo se logran cuotas de limpieza medioambiental , cómo los ciudadanos se unen para conseguir logros sociales...Ensancharían nuestras sonrisas y nos lanzaría a la lucha del día a día con un ánimo renovado.
Incluso estaría bien saber facetas positivas ( y verdaderas) de personas de nuestro entorno...A mí se me ocurren mil noticias que me harían feliz. Y hay gente como Isabel que querría contárnosla. ¿Tiene que largarse al extranjero para poder hacerlo? ¿Está destinada a ser una más de las muchas jóvenes que tienen que aparcar sus ideales y ponerse a currar en lo primero que le salga ( aunque sea buena en lo suyo ) porque las facturas hay que pagarlas y una “ya va teniendo edad de ser responsable”?
Deseo fervientemente que no. Espero que consiga su sueño y logre un trabajo como el que anhela.
Sólo hay que conocerla para saber que tiene madera de triunfadora.
Señores de la comunicación, no la dejen escapar.
Para saber más de ella, visiten su blog: Isabelrbenitez.wordpress.com

jueves, 5 de noviembre de 2015

"Capillita de San José" en Sevilla



 


Después de haberos contado la semana pasada una historia frívola sobre mi primera estancia en Sevilla, vengo  hoy  a redimirme con una más seria de la última.
El sábado 31 disfruté presentando mi novela “Con patente de corso” en La Carbonería, con un grupo de compañeras de la editorial y el domingo por la mañana realizando un tour cultural , guiada por mi amigo Juan Carlos Hernández , profesor universitario y asesor de restauraciones, quien me condujo al emplazamiento que se ha convertido para él en un desafío personal, la capillita de San José, en pleno centro histórico de la capital. Debo reconocer que mi pasión por el arte es inmensa por lo cual, aunque el Barroco es el estilo que menos me seduce, allá que nos fuimos....y flipé con el lugar.
No sé si se debió a su labor informativa - me pirra conocer detalles de esos que no sueles encontrar en las guías y él es un anecdotario viviente - a la ubicación de la capilla, entre calles estrechas y plagadas de tesoros arquitectónicos ( léase cruce entre Tetuán y Sierpes), o al interior en sí.
Probablemente de estar reluciente no me hubiera gustado tanto ( lo siento, JC, porque sé que el fin que perseguís es precisamente restaurar cada rincón deteriorado) pero mirar esos techos magníficos dañados por el tiempo y la maldad humana – lo incendiaron en el 31 cuando la proclamación de la República - el órgano alemán del XVIII, las tallas y vidrieras, las puertas talladas con los símbolos de los carpinteros que fue el gremio que la construyó, las tribunas con sus celosías de dibujos florales, las pinturas murales y ese extraño cuadro de la Virgen de Guadalupe...Resultó una experiencia casi mística.
Por ello aconsejo a quienes se paseen por Sevilla que no dejen de visitarla; les garantizo que no se sentirán defraudados. Si patear Sevilla es garantía de hallar rincones inolvidables, entrar en la capilla forma parte de ese recorrido imprescindible.
Sin olvidar que sus actividades son continuas, con presentaciones de libros y música en directo cada semana.
Si ya de paso, os encontráis una visita guiada, ni dudéis seguirla puesto que la información es tan interesante que os quedaréis embobados.
Y si ya, en el no va más de vuestro entusiasmo, decidís colaborar económicamente en la tarea de restaurar el lugar, os dejo la página web para que tengáis los datos.
Para los que no tenéis tan fácil la opción de visitar la ciudad, os servirá también para meteros en los entresijos de la capilla y comprobar con vuestros propios ojos que no he mentido al trasladaros mis impresiones. Aunque sin duda, la magia de lo presencial no se transmita de igual modo. De todas formas, ahí quedan de muestra algunas fotos.











jueves, 29 de octubre de 2015

Recuerdos de Sevilla


Aprovechando que este sábado andaré por Sevilla y que mi mente parece sufrir parálisis imaginativa, se me ocurrió contaros lo que significó para mí visitar la ciudad por primera vez.
La idea de pisar semejante paraje , siendo una amante de la Historia y del Arte, se me antojaba maravillosa. Me moría por conocer la Giralda, la Torre del Oro, la catedral, el Alcázar...Y lo hice. ¡Vaya si lo hice!
Antes de seguir debo anotar que estaba en octavo de la antigua EGB, o sea que tenía 14 años recién cumplidos, y que apenas había salido de mi pueblo para ir a Madrid, Benidorm y Guadalupe ( en los primeros por tener familia y en el último durante la excursión de sexto de la que sólo saqué en claro mi primer novio, aunque eso no venga a cuento) En fin, decía que era un poco paleta, pero vamos, no tanto como muchas de mis compañeras que nada más bajar del autobús lo que quisieron fue irse a “El corte Inglés” de compras...
Nuestros profes nos llevaron por todos los sitios de obligado seguimiento; me consta. Y sin embargo...¿ Cuál es mi único recuerdo de aquel viaje? El recorrido en barca por La Plaza de España. Y más que el recorrido en sí, la mirada de el único hombre que en aquellos momentos significaba TODO para mí. Estaba hasta las trancas por él y el muy capullo se dejaba querer. Pero como yo era retorcida a más no poder, cuando él me proponía compartir situaciones románticas...me negaba.¡Dios santo, sólo me perdono porque era adolescente y ya se sabe que a esa edad no damos una! Me invitó a compartir asiento...y le dije que no, y me subí en otra barca. Estuvimos todo el trayecto mirándonos como dos idiotas , yo haciéndome la interesante y él, irónico total. Vamos, de película...de los hermanos Marx. ¡Qué desperdicio! ¿Qué por qué era tan tonta? Porque era el chico más guapo de la escuela – por no decir del pueblo – y no se le resistía ninguna. Y claro, yo que iba de su “mejor amiga” no iba a rendirme también. Mi orgullo me lo impedía. Tanto que me perdí ser su pareja en bailes y hasta “ser su novia” cuando me lo pidió en los coches de choque. ¡Cuanto habré llorado por ese hombre! ¡La de poemas que le habré escrito! Y yo desaproveché una circunstancia tan propicia como la excursión a Sevilla para pasarlo de miedo. A cambio regresé resentida con él y conmigo. Y no quedó en mi memoria más que aquel incidente. Ni Giralda, ni Alcázar, ni azulejos ni color especial. Unos ojos azules y una sonrisa pícara como la de un demonio. Ese es mi mejor recuerdo de aquel Sevilla de 1976.
De mayor he visitado Sevilla un montón de veces, y acompañada por un profe universitario que te desgrana hasta de donde salió la última moldura, lo que a mí me fascina; y sin embargo, no he vuelto a pisar la Plaza. Es una asignatura pendiente; pero me da pena romper el recuerdo de mi adolescencia...
No puedo dejar de llamarte tonta del bote tampoco por ser tan ñoña a esa edad pero he de admitir que sí saqué una moralina para mi futuro como maestra; cuando me mosqueaba con mis alumnas en la visitas culturales y ellas se perdían más en “otro tipo de detalles”, antes de enfadarme recordaba Sevilla, y cómo actué yo...y me encogía de hombros y las dejaba a su aire. Para todo hay una edad. Y un momento.


jueves, 22 de octubre de 2015

"Semblanza"



 En estos días en los que me veo de continuo en las fotografías del último evento al que asistí me vino a la memoria un poema que mi amigo Manolo, de quien ayer fue su cumpleaños, me escribió hará al menos dos décadas. Curiosamente, me sigo sintiendo identificada con sus palabras y cómo no, le estoy super agradecida por ese retrato cargado de ternura que me hizo.
Para aquellos que no lo conocéis, espero que os guste.

Maestra, no en paro,
sino constante exposición;
mercado gratuito.
Algunos sólo miran
otros se zambullen.
Pensamiento alto,
no siempre certero; sí solidario
como frente de sierra.
Ojos grandes que repiten
con su brillo
la sonrisa amplia, la carcajada exuberante.
Mosquitilla que pica,
eterna clown
del gesto picaruelo y asombrado.

jueves, 15 de octubre de 2015

El ser ¿ humano?


Acabo de terminar “El amante japonés” de Isabel Allende, y aparte de llorar a moco tendido por su ternura, por esos personajes que crea como si fueran lo más normal del mundo ( aunque yo, como escritora, estoy segura de que debe trabajárselos a fondo), he “recordado” un episodio que ya salió en una película que vi hace tiempo y de la que no localizo el título, que en aquel momento me dejó impactada: los campos de concentración de EEUU para japoneses.
Resulta que los americanos mandan a sus soldados a luchar contra la maldad y el horror de Hitler, a liberar a los judíos del exterminio al que estaban siendo sometidos ( ya sé que esa fue la excusa, que soy mayor para que la historia me la vendan con tonterías y que, como siempre, los intereses iban por otro lado); pero en fin, decía que vienen a Europa en plan adalid de la libertad y ¿ qué hacen en su propio suelo? Pues tras el bombardeo de Pearl Harbor pillan a todo japonés que se mueve por su territorio y sin importar que ya sean de segunda o tercera generación, tan americano como el que más, los encierran en campos, les obligan a dejar sus pertenencias, les expropian sus negocios y casas...Les tratan como prisioneros de guerra, vamos, “por si fueran espías” y para “protegerles de las posibles represalias ciudadanas.”
Como bien deja patente Allende, para un carácter como el del pueblo japonés, semejante humillación debió de ser brutal; y sin embargo, la mayoría, como los judíos, lo aceptó; callaron y perdonaron al final de la contienda; aunque no se les pidiera perdón ni se les devolvieran los bienes perdidos. Los hubo, claro está, que se rebelaron, pero esos fueron condenados a cárcel, desaparecieron o se les extraditó a Japón. Para más vergüenza de su gobierno, el batallón más condecorado por sus hazañas y por la pérdida de vidas fue el integrado por japoneses, defendiendo la libertad de EEUU frente al fascismo.
Sé que soy una ingenua pero noticias como esas me duelen en las entrañas. Se dice lo de que el hombre es un lobo para el hombre ( y no me gusta porque me encantan los lobos) y debe ser cierto. Quien más daño hace a la raza humana es el propio hombre. Tenemos esa capacidad de destruir que nos convierte en monstruos peores que los de pesadillas. ¿Cómo se puede odiar a un vecino de toda la vida porque de repente alguien de su raza hace algo negativo? ¿Somos responsables cada uno de lo que hacen otras personas como yo ? No me sorprenden los fanatismos, después de todo. Si humillamos al prójimo y nos sentimos superior a él, en cualquier momento tendremos que pagarlo.
Tanto peor es atacar como callar. Y eso lo hacemos a diario. Basta ver la televisión, con los horrores que pasan cada día, con las atrocidades de los muros, los nuevos campos de concentración con los que queremos retener a los que ponen en riesgo nuestra “paz”, el no denunciar al vecino que maltrata a su mujer, no reñir a los niños que rompen papeleras... Pequeñas cosas que nos convierten en consentidores... quizá de tonterías; quizá de atropellos.
Recemos porque algún día, como decía el poema ese que ronda por todas partes atribuido a Bertolt Brecht y que ya ni sabemos de quien es...."Primero se llevaron a ......pero no me importó. Y un día vinieron a por mí... y no hubo quien protestara".

jueves, 8 de octubre de 2015

II Petit Sant Jordi


     Este fin de semana he tenido el placer de presentar " Con patente de  corso" en  el evento "II Petit Sant Jordi" en Caldes de Malavella, un municipio  catalán con maravillosos balnearios.
Y tuvieron a bien otorgarme el 2º premio de microrrelatos, el mismo que hoy os dejo para que juzguéis  si quedó chuli o no.




"En la estación"

Lo sabía, sabía que era una locura; estaba despidiendo a mi amiga Marta que regresaba a sus estudios cuando te descubrí. El chico de la noche anterior, el de las miradas en el bar y la copa invitada en la distancia. Tus ojos me traspasaron a través de la ventanilla y aunque el tren se estaba poniendo en marcha corrí; corrí como una loca sintiendo que si no te conocía mi vida ya no sería la misma. Una sonrisa asomó a tu semblante cuando me viste salir disparada mientras tu mano mantenía abierta la puerta del vagón para que subiera. Me sostuviste en tus brazos y como si un imán invisible nos atrajera, unimos nuestros labios para después reír , sorprendidos y eufóricos. Una chispa de esperanza brilló en tus iris castaños y el sonrojo se adueñó de mi rostro. Me llamo Héctor, dijiste. Carolina, balbuceé. Y volvimos a reír, nerviosos. Apoyados en las paredes de metal mantuvimos la conversación más breve e intensa que soñamos nunca. Supe de ti y supiste de mí, de mis esperanzas opositando y de tus anhelos como arquitecto. Me regalaste el dibujo que hiciste anoche en una servilleta observándome charlar con mis amigos. Supe que te había hechizado con tanta fuerza como tú a mí.
E iniciamos un futuro juntos.
No importó que me bajara dos estaciones más adelante, ante el pasmo de Marta, que me reconoció desde el otro vagón y mi móvil comenzara a sonar enloquecido, instándome a contarle qué había ocurrido. Y reí, reí a carcajadas, porque mi corazón se había reconocido en el de Héctor y ya nada volvería a ser igual. Jamás igual.





jueves, 1 de octubre de 2015

Mis disculpas

¿Sabéis de esas semanas en las que todo confluye, en la que te sientes tan agobiada que el tiempo se desliza entre tus dedos sin que respires un minuto de calma?
Así me he sentido yo y éste es el resultado...Un jueves dónde mi blog no quiere ni repetir algunos de sus ya anteriores  textos.
Necesito paz para inspirarme y no la he tenido por tanto me disculpo con todos los que habéis perdido el tiempo tecleando para dar conmigo y os encontráis con esta tontada.
Intentaré recompensaros la semana próxima.
¡No me olvidéis!
Un placer saludaros.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Reseñando a Mercedes Gallego


No soy una comentarista de libros a no ser en privado , por temor muchas veces a ofender a la persona que reseño; bien es cierto que agradezco a los autores que me proporcionan una amena lectura su buen hacer y no es peloteo, simplemente considero que a todos nos agrada que se valore nuestro trabajo. Por norma, si leo un libro y no me gusta, no digo nada. Para gustos están los colores y yo no soy nadie para dar consejo a aquellos con los que no coincido en estilo o argumentos.
Sin embargo, esta vez traigo a mi blog una novela que acabo de terminar por otro motivo. Uno que me divierte sobremanera. Comparto nombre con la autora. Aunque me consta que a ella no le hizo gracia en un principio, en la actualidad mantenemos una “ Entente cordiale” y compartimos amistad en Facebook. Espero que esta reseña no la estropee. Me dicen que es persona con sentido del humor y con simpatía realizo estos comentarios.
Vayamos al grano.
He sido una lectora voraz de los títulos de Vázquez Montalbán y la inspectora Ramona Cano me trae al recuerdo a mi querido Pepe Carvalho. Capto paralelismos entre ambos personajes; su ambientación en una Barcelona post dictadura el uno y en época de transición de competencias la otra, que sirven para darnos una imagen de cómo los políticos andan a la greña, más interesados en anclarse en sus posiciones de poder que en resolver problemas, mientras los agentes de a pie lo que quieren es resolver el conflicto y son capaces de superar distancias para trabajar en conjunto, olvidándose de las medallas.
También coinciden en el “feísmo” ambiental, o sea, que son realistas describiendo a los personajes y sus sentimientos – como el desencanto de Pepe , quien pese a todo está lleno de humanidad; o la ausencia de instinto maternal en Ramona “hasta que le toca lo que le toca”. Los secundarios son de lujo. A Pepe lo cuida y aconseja Biscuter y a Ramona, Silvana. Son gente con mucho dolor a sus espaldas pero con corazón de oro y claras entendederas. Imprescindibles para armar la historia.
Creo que en “El asesino del ajedrez” lo de menos es la trama del asesinato. Se lee bien, con vocabulario sencillo y ágil. Refleja la sociedad de una época determinada, con una enjundiosa crítica al morbo que impera en los medios de comunicación, a los “poderes públicos” .. Se trata, ante todo, de una novela de personajes, de criaturas con experiencias tremendas, muy realista...Tanto que me quedo con ganas de más, pero como Mercedes ha tenido el tino de crear una serie – según reza en su portada - continuaré las andanzas y desventuras de Ramona Cano.
Os aconsejo que también vosotros le deis una oportunidad.

PD: Espero que la comparación con mi admirado V.M. no haya ofendido a la autora; en ningún momento pretendo dar a entender que su novela sea una copia de las otras; cada cual tiene su estilo y sus ideas , pero es difícil sustraerse a la imitación de los autores que nos influyen; yo no creo conseguirlo; por más que mis historias sean producto de mi imaginación estoy segura de que mi subconsciente guarda datos de mis múltiples lecturas.
Un saludo para Mercedes Gallego Moro. Y para vosotros, mis lectores, recordad siempre que ella trabaja la novela policiaca y yo, por el momento, me quedo con la romántica; histórica o contemporánea, pero romántica.

jueves, 17 de septiembre de 2015

"Sólo somos títeres"


Había llegado a esa conclusión hace mucho tiempo pero esta mañana, escuchando la radio, he decidido redundar en ello. Me come la moral ver las fotos de los refugiados ( sirios o no sirios, me da igual, tenemos el mundo lleno de ellos, kurdos, saharauis, subsaharianos...), contemplar como arriesgan sus vidas mujeres embarazadas, niños, abuelos; personas con ninguna categoría profesional y personas con carreras en sus países de origen. Gente como tú y como yo que , por desgracias del destino, les ha tocado ser protagonistas de un éxodo terrible que les aleja de sus hogares, muchos porque ya no los tienen, pero sobre todo, porque la muerte impera en sus calles. No la muerte de un asesino en serie, como en las pelis, o de un peligro eventual, no; la muerte sistemática, la de los fusiles indiscriminados ( comprados a nuestros países, no lo olvidemos), la de las bombas, los drones y otras pijerías que las grandes industrias se encargan de actualizar y convertir en objeto de codicia para asesinos que se llaman a sí mismo presidentes, o sea, dictadores.
Lo cruel es que esos dictadores negociaban – muchos de ellos lo siguen haciendo pero mientras no den la lata no son noticia – con países “civilizados” como los europeos y, por supuesto, con EEUU.
Hoy he escuchado que no conviene invadir Siria ( supongo que pesan las experiencias pasadas con Irak y Afganistán, que algunos nos preguntamos aún para qué sirvió si su población sigue en tan desgraciadas circunstancias como lo estaban antes) No se considera tal posibilidad porque hay tres partes enfrentadas, la del dictador, la de los insurgentes ( que apoyan nuestros queridos gobiernos, por lo visto preparando unos cuantos miles al año para que sean soldados “de verdad” pero se tardará un pico en montar un ejercito fiable) y los radicales del Estado Islámicos ( esos que tanto pavor nos dan por su fanatismo y que cuentan con el apoyo descarado de los señores del petróleo) O sea, que habrá destrucción durante años, hasta que no quede piedra sobre piedra y termine gobernando – a mí no me cabe duda – el tercer bando en discordia. Y luego no queremos que la gente de a pie se lance a la desesperada a cruzar mares, alambradas o lo que haya que atravesar...¡En su piel teníamos que vernos!
Protestamos, y con razón, de que ya padecemos bastantes males nosotros ( que se lo digan sino a la gente que malvive con un mísero paro, o sin él, con ayudas de beneficencias, y sin ellas) pero ¿ podemos quedarnos de brazos cruzados? ¿Podemos permitirnos ser tan insolidarios de no poner un techo y una comida caliente a esas personas que no tienen nada?
Lo que más rabia da es que somos los ciudadanos de a pie quienes nos sentimos dolidos, quienes nos prestamos a ayudar, mientras los gobiernos dirimen y gastan tiempo y dinero en discutir sobre qué hacer o cómo solucionar las cosas...No se recriminan lo más mínimo por haber sido potenciadores de esta coyuntura ni se plantean que lo siguen haciendo, que habrá más Sirias, más refugiados de todas partes del globo; porque mientras ellos juegan, o lo permiten a las grandes empresas de armamento, los desgraciados de turno querrán huir del terror. Y llegarán.
Ojalá nos seamos nosotros los que algún día también nos veamos huyendo. Ojalá ese temible enemigo contra el que poco estamos haciendo – por no querer o no poder – que es el Estado Islámico no decida que Andalucía les pertenece y nos hallemos haciendo el petate y refugiándonos en Francia. Hace unos meses yo me reía de ese comentario, pensando que mis conocidos andaluces exageraban al expresar su miedo...Hoy, me reservo la gracieta y reconsidero posiciones. Con gobiernos tan cobardes como los nuestros, escudando su poder en los que venden armas sin mirar la catadura moral del comprador , no se me ajusta la camisa al cuerpo.
Espero equivocarme. Deseo equivocarme.
Mientras, seamos solidarios. Por lo que nos pueda tocar.

jueves, 10 de septiembre de 2015

PARA MIS NUEVOS CONTACTOS

Disculpad que me autopromocione pero en vista de que se han sumado nuevos amigos a mi blog y mi muro de facebook he decidido darme un empujoncito literario, que no sólo del aire vive el hombre ( al menos no esta mujer).
La semana próxima prometo continuar con una de mis reflexiones acerca de ciertas situaciones odiosas que estamos viviendo en España y merecen su apropiada denuncia; pero mientras...Aquí os dejo a mis "chicas". Si no las habéis leído, dadles una oportunidad. Al menos os arrancarán una sonrisa. 


Dylan y su sobrino James mantienen una difícil relación a causa de infructuosos hechos acaecidos en su pasado y que tuvieron como última consecuencia que James fuera expulsado del colegio donde estudiaba. Para conseguir su readmisión, Dylan contrata a una profesora particular. Se trata de una chica española de carácter chispeante, dinámico y muy sexy que terminará robándoles el corazón a los dos MacDougall. Para Ana será un choque cultural convivir en un entorno fascinante con dos aristócratas, y le resultará imposible no crear también lazos afectivos con ellos, sobre todo con Dylan. Pero, aunque  no le importa su dinero ni su posición no confía en que un aristócrata pueda interesarse de forma sincera por una plebeya.




Axel Birminghan experimenta dos tipos de sentimientos hacia los suyos: gratitud y rabia.Gratitud por los que la acogieron siendo una pilluela en las calles de Londres, otorgándole la oportunidad de una nueva vida,y rabia hacia la única persona que la trata con desdén desde su infancia, el vizconde de Dermont. Él representa todo lo que ella detesta: frivolidad, desafecto y descortesía. Sin embargo , su llegada a Marion Hill cambiará drásticamente su plácida existencia.  Devont Hunt es un hombre frío y desagradable con la única persona que cree que es el origen de todos sus problemas, su "prima" Axel. Con lo que no contaba el vizconde de Dermont cuando volvió a Marion Hill era encontrarse con una belleza de ojos verdes que haría que todo su mundo se tambalease por completo.  Secretos y celos del pasado saldrán a la luz demostrando a Devont que nunca tuvo motivos para odiar a Axel y que, por el contrario, ella es un autentico REGALO DEL CIELO. 




En plena época de guerras e intrigas, una intrépida sajona tendrá que defender su hogar y su corazón de los asaltantes normandos. Lo que nunca imaginó fue que aquellos que le quitaron su mundo le ofrecerían un futuro fascinante en el que tendría que poner a prueba su astucia y valentía. 
Ella, sajona con sangre vikinga, él normando, leal al rey. Un amor que ninguno podrá detener pese a que un compromiso adquirido con anterioridad les pondrá a prueba. 
¿Conseguirá Lady Anne romper los lazos que atan a Wilem de Brion a su pasado?



A finales del siglo XVII, cuando España se descompone social y políticamente a causa de las intrigas, la pobreza y los incesantes ataques de la flotas corsarias contra las riquezas que provienen de América, Blanca de Guzmán se enfrenta a lo que parece su inevitable destino: un matrimonio concertado con un español del Nuevo Mundo. Sin embargo, ese destino sufrirá un revés cuando la fragata en la que viaja resulta abordada por un corsario que navega bajo bandera inglesa.
Dispuesta a gobernar su vida, Blanca escogerá el camino menos apropiado para una dama pero con el que logrará calmar su desmedida ansia de aventuras y libertad. 
Justin Mackane es un escocés que gobierna con  mano firme el Caronte. Oculta un pasado que le obliga a recorrer las aguas del Caribe con su ''Patente de Corso''  y un único objetivo en mente. No obstante, la irrupción en su vida de una española intrépida de fascinantes cabellos negros y ojos de  jade, hará tambalear su tranquila existencia hasta el punto de que la sangre vibrante de la castellana convertirá su realidad en un  infierno de placer y contradicciones al que será incapaz de resistirse.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La fuerza de creer en algo





Este verano he tenido la ocasión de contactar con un grupo de personas a las que sólo conocía por referencias y fotos de Facebook. Tampoco es que hayamos intimado o nos hayamos convertido en grandes amigos, sin embargo, han logrado con sus actos lo que no me han transmitido con sus palabras. Se trata de unas cuantas personas que han decidido dedicar su tiempo ( libre y no tan libre) a promocionar las relaciones humanas entre los habitantes de mi pueblo, Don Benito. Para los que me leéis fuera de Extremadura , somos una población de cerca de cuarenta mil habitantes, con un crecimiento económico bastante notable y un lugar de referencia para muchas poblaciones de alrededor. Nuestra historia más relevante fue recibir el título de “villa” por Felipe V, primer rey Borbón, tras posicionarnos a su favor en las guerra de Sucesión del siglo XVIII.
Pero me estoy desviando del asunto a tratar; os contaba que estas personas han creado una agrupación desde la que con escasos medios ( he visto fotos de cómo era la sede antes de mostrar su estupendo aspecto actual y no pasaba de cuatro paredes cochambrosas en un edificio antiguo) han conseguido con su trabajo personal adecentar un local, convencer a otros para que se asocien por una módica cantidad y han hallado patrocinadores para los gastos que la asociación conlleva. ¿Qué se hace con ese dinero? Se organizan encuentros, reuniones donde todos los socios están invitados, a comer una paella, a una caldereta...pero sobre todo, a reunirse para compartir, experiencias, risas y amistad.
Mantienen una página web a la que pueden acceder socios y no socios, un lugar de encuentro para los que viven en el pueblo y los que estamos fuera. Ha calado tan hondo y las relaciones se han hecho tan amplias que , habiendo un buen número de dombenitenses que emigró en los 60 y 70 a otras regiones, e incluso al extranjero, han convertido la página en un sitio donde mostrar antiguas fotos, rememorar viejos recuerdos, preguntar sobre objetos , revitalizar dichos propios de “los calabazones” - ese es nuestro apodo, por las calabazas que se ponían en las ventanas de los desvanes ( para nosotros “doblaos”)...
Toda esa actividad ha culminado con una memorable fiesta durante el mes de agosto. El año pasado se celebró en octubre, huyendo del calor, supongo, pero este año a petición de muchos “forasteros” que querían acudir aprovechando su estancia vacacional en Don benito se trasladó al 22 de agosto.
La virgen de las Cruces – aunque yo no sea creyente, imagino la “matraca” peticional de muchos que sí lo son - obró el milagro y tuvimos un día soleado pero con viento fresquito y pudimos disfrutar de barra libre, fiesta de la espuma, toro mecánico, juegos infantiles, actuaciones musicales autóctonas... Todo ello sin que se librara el menor altercado – y eso que la gente se puso” subidita” de alcohol a lo largo del día – gracias a la energía y disposición del mismo grupo de personas, los organizadores, que igual ponían copas que gestionaban la vigilancia del recinto y supervisaban que no faltara de nada.
Me consta que terminaron agotados, por el día en sí, los anteriores – hasta turnos de guardia nocturnos hicieron en el recinto porque no tenían para pagar un vigilante – y el posterior, en el que realizaron la “operación limpieza” puesto que el recinto fue cedido por el Ayuntamiento y debía quedar impecable.
¿Qué han ganado ellos? El agradecimiento de muchísimas personas que acudimos al evento, por supuesto. La difusión del grupo, también. Pero como no todos somos buena gente, no faltan los susurros por ahí de que “estos lo que buscan es lucrarse”; y da rabia. Porque difícilmente hay dinero que cubra tantos gastos y tanta implicación personal.
Yo, que he sido voluntaria en múltiples campos desde que tengo uso de razón, quiero dejar constancia de que SÍ hay hombres y mujeres que lo dan todo por recibir una simple sonrisa. Y entre ellos están, sin ningún género de duda, la directiva de “No eres de Don Benito si no eres calabazón”.
Con mucho cariño y reiterando las ya expresadas gracias, os saluda la socia número 32.

PD: Para los que os preguntéis a qué viene esto, que más bien parece una columna de un diario local, os digo que esa fiesta trascendió más de lo esperado. La persona que veis en la foto, una persona con discapacidad física, de más de 50 años, y gracias a la osadía de un magnífico amigo – que para eso los tenemos – se regocijó en un solo rato metiéndose en la espuma más de lo que el resto de asistentes con todos sus miembros en funcionamiento lo hizo a lo largo del día. Sólo por esa felicidad mereció la pena organizar una fiesta, aunque ella no sea más que una “calabazona” de adopción.

jueves, 27 de agosto de 2015

"Lomba, el calderero"

Mi padre se llamaba Manuel Pérez Lomba, nació en Don Benito un día de Agosto de 1929 y ejerció la profesión de calderero desde que era un niño hasta que se jubiló, “dejando huérfana a la localidad de su buen hacer artesano” según consta en “La crónica de Don Benito”.
Murió en 2007, un 25 de abril, el día que los portugueses celebran su revolución de los claveles, y estoy segura de que mi padre hubiera preferido estar en cualquier tascucha lusa celebrando dicho evento que siendo el protagonista de su funeral puesto que era un hombre que amaba tanto la vida que le daba pánico la muerte; pero como en eso no se puede mandar, él se fue a cantar coplas con “los de arriba” mientras nosotros nos quedábamos para añorar su presencia.
No voy a ensalzar a mi padre como si hubiera sido perfecto, porque no lo fue; la vejez lo volvió gruñón y entrometido, pero hoy, al rememorarlo, son las imágenes más lejanas las que emocionan mi corazón.
Si estoy escribiendo esto es porque tirando papeles encontré el recorte del periódico que menciono más arriba y mis ojos se regodearon en su imagen, en la del hombre al que tantas y tantas veces contemplé trabajar – a veces hasta le ayudaba a sujetar un caldero mientras él remachaba los clavos, o mantenía caliente la fragua cuando moldeaba los hierros – con el que me sentaba a la mesa, con el que veía partidos de fútbol mientras me mandaba callar porque alborotaba como una loca y lo ponía de los nervios, o al que molestaba siempre que veía una corrida de toros en una tarde calurosa y se empeñaba en que mirase la “tele” con él cuando a mí siempre me ha repelido “la fiesta”… ¡Tantos momentos que entonces no significaban nada y ahora son un cúmulo de hermosos recuerdos!
Quizá no fue el mejor padre del mundo si lo miramos desde la óptica moderna aunque su papel resulta comprensible si pensamos que se crió en una época donde la obligación del hombre era simplemente traer el sustento a casa; con todo, hubo momentos en que lo intentó, en los que expuso a pecho descubierto sus buenas intenciones, como el día en que me compró mi primera cassette original de Miguel Bosé, ya que no podía llevarme a un concierto suyo, o el que me escuchó decirle que me gustaba un niño – teniendo apenas trece años- y no se rió ni enfadó, conversando conmigo como si fuera una adulta.
También le debo haberme iniciado en el glorioso arte de los crucigramas. La primera palabra que aprendí fue “tas” (yunque de platero); después vinieron “oto”, “eral”, “arana”…Tantos y tantos vocablos que despertaron en mí el amor por las letras.
Pero si algo me transmitió mi padre fue el valor de la amistad. Para él, después de la familia - y a veces hasta en el mismo nivel - estaban sus amigos. Manolo Lomba fue el mejor amigo que alguien pudo tener. Divertido, amante de la buena mesa, dispuesto a meterse en jarana, a soltar el primer gorgorito…”Mi niñez son recuerdos de un patio de Sevilla”, citaba Machado; y yo podría decir que la mía lo son de un patio con taller en el que mi padre trabajaba al compás del “Protagonistas” de Luís del Olmo o al de las canciones de “doña” Concha Piquer, o de su preferida, Marifé de Triana – aunque mi madre se decante en su memoria por Rocío Jurado o Manolo Escobar.
En todo caso, lo mismo da. Consiguió que yo heredara su devoción por la copla, llenando mi mente con las historias truculentas que en ella se narraban, como en “La bien pagá”, “Tatuaje” o “Picadita de viruela”.
Como ya he dicho, mi padre me enseñó a valorar la amistad y desde muy joven he presumido con que mis amigos son mi mayor riqueza. Así lo festejamos cada día de San Silvestre, cuando emulando a mi padre y su pandilla en lo que antaño fuera el bar Verea, despedimos el año al son de villancicos o coplas – dependiendo del grado de alcoholemia y de lo que nos pidan los parroquianos ( que tantas veces me reconocen como “la hija de Lomba”). Rememoro especialmente ese día porque en sus últimos años, cuando él ya tenía tan diezmados a sus amigos, no dejaba de pararse a saludarnos, con lágrimas en los ojos por los recuerdos de lo que tiempo atrás vivió él entre aquellas paredes, mientras se tomaba un “chato” con nosotros. Desde su muerte, no hay año en que algún amigo no me recuerde ese dato ¡Cómo si yo pudiera olvidarlo!
Poco más puedo decir, aunque queden tantos instantes en el tintero, para expresar quien fue mi padre, “el calderero de la calle Ancha”. Sólo le deseo que esté feliz allá donde se encuentre, y que me mire con una sonrisa tierna, dándome el beneplácito por lo que conté al mundo de él.

En su nombre ¡Aúpa el Valencia! ¡Y en su defecto, el Real Madrid!


Se acabó agosto y volvemos a la rutina  de trabajar el blog. La próxima semana os espero ya con novedades. Saludos.

jueves, 20 de agosto de 2015

Metida a bloguera


La semana pasada terminé de leer un libro que recomiendo encarecidamente: “Invierno en Madrid”. Su autor es un escocés doctorado en Historia, Cristopher J. Sansom.
Lo recomiendo a aquellas personas que, como yo, sean unas forofas de la Historia, en particular de la del siglo XX y en concreto de la española.
En él se reconstruyen los primeros años del franquismo, justamente cuando el resto de Europa estaba luchando o esquivando a Hitler. Y su lectura me llevó a una interesante conversación en la que yo argumenté lo repulsivo que me parecía que Churchil aparezca en los libros de Historia como un héroe cuando en realidad para los españoles más bien desempeñó el papel de villano. Soy consciente de que llevo una republicana en mis entrañas – me han dicho si no seré la reencarnación de alguna, tomándome como me tomo tan a pecho las circunstancias de aquella época, y no reniego de que pudiera ser cierto...- pero es que pensar en cómo tanta gente sufrió cuarenta años de dictadura cuando podríamos haber sido un país más de Europa, con nuestra guerra mundial incluida, con nuestro plan Marshall y nuestro gobierno democrático, me bulle la ira.
¿Que podría no haber sido así? Quizá. ¿Que hubiera sido terrible pasar por una guerra mundial? Puede ser, pero con la ayuda de los gobiernos “democráticos” habríamos tenido la oportunidad de luchar contra el fascismo en vez de aliarnos con el comunismo porque no quedó otro remedio. Porque eso fue exactamente lo que ocurrió; ahora, con la perspectiva de los años, sabemos que la República no fue vencida por las tropas de Franco, lo fue por la cobardía de Chamberlain y de Churchil y por la del gobierno francés. Si ellos hubieran prestado auxilio a la República cuando Azaña lo solicitó, los españoles no hubieran tenido que volverse hacia el único país que le ofreció ayuda: Rusia. Una dictadura terrible como la Stalin, que nos llenó el país de sus policias secretas, sus checas y sus terribles maneras de manejar una guerra. Si los “rojos” fueron crueles en la guerra, lo fueron en gran parte inducidos por los sanguinarios comunistas que trajeron a España munición, alimentos y adiestradores políticos. ¿Sabe la gente que si a un soldado se le acababa la munición debía seguir adelante porque si no los de su mismo bando le pegaban un tiro por desertor? Así funcionaban los comunistas rusos, los dueños del ejército desde que llegaron...El terror dentro del mismo terror. La tristeza que me invade por esas jóvenes vidas sesgadas por luchar por el ideal de un país sin terratenientes, sin empresarios corruptos y miserables, de misa diaria pero corazón de hierro, es inmensa.
Y mientras, Inglaterra y Estados Unidos vendiendo combustible a Franco y sus tropas para presionarle de que no se aliara con Alemania...Sin duda, detener el fascismo era más importante que ayudar a un gobierno legítimamente elegido...un gobierno que no era comunista sino una coalición de izquierdas.
¿Qué mas da eso a estas alturas? ¿Por qué remover viejas historias? ¿Por qué preocuparse de recuperar los cuerpos de gente asesinadas y enterradas en fosas comunes al lado de cualquier cuneta? Lo escucho y me rebelo.
No creo que debamos olvidar la Historia. No creo que nuestros jóvenes deban crecer en la ignorancia. Es más, hoy podemos ver las cosas con una perspectiva menos politizada que hace cincuenta años...pero tenemos que seguir viéndola. No podemos dar la espalda a unos sucesos que nos dejaron con un millón de muertos y otros millones de vidas a los que arrebataron su futuro.
No podemos decir que en el bando de los buenos estaban Churchil, De Gaulle,
Roosevelt o Truman y en el de los malos Hitler, Mussolini, Stalin y Franco. No. El bando malo está clarísimo; pero el de los buenos está tan plagado de claroscuros que resulta imposible declararles inocentes. El juego de la política es sucio. Y ellos fueron políticos. Tan políticos que nos dejaron en la estacada sin el menor remordimiento.
Ea, ya está, un desahogo personal que para eso lo trato en mi blog.
Podéis estar o no de acuerdo, lo respeto y aguardo contestación; pero la indignada mujer de izquierdas que vibra e mí no podía callarse.
Por cierto, el libro va de espionaje. Merece a pena leerse, os guste o no mi alegato.

jueves, 13 de agosto de 2015

Hoy un cuento: Gomita de nata.


En un país cerca de aquí vive una preciosa niña a la que sus amigos llaman “Gomita de nata”. ¿Queréis saber por qué? Pues porque al cerrar los ojos y dormirse comienza a salir de ella un olor especial que no tiene nada que ver con su colonia ni con el jabón con que la lava su mamá.
Nadie sabe desde que momento empezó a oler así porque como sólo le ocurre cuando está dormida, no habían reparado en ello. Lo descubrió una noche su tía Irene y cuando se lo dijo, Marina, que así se llama la niña, se quedó maravillada.
Aquella noche su mamá había ido a una fiesta y la niña se quedó con su tía. Juntas se metieron en la cama y comenzaron a leer y a comer chucherías ¡Lo pasaron en grande! Pero como Marina se durmió antes, su tía empezó a sentir aquel olor tan extraño. Intrigada, rebuscó en los cajones de la mesilla, olisqueó las flores secas del jarrón, metió las narices en los restos de las chuches…¡Pero nada, aquel olor no estaba allí! De pronto Nina se removió en la cama y su tía fue a arroparla. Los ojos se le agrandaron por la sorpresa ¡Era Marina quien olía tan bien! Y rápidamente supo de qué era el aroma… ¡De goma de nata!
Cuando era pequeña a Irene le habían encantado las gomas de nata y se pasaba las horas muertas en el colegio con la goma pegada a la nariz ¡Y ahora su sobrina olía igual! ¿Qué mágica sorpresa era esa?
Nadie lo sabía. Sin embargo, a partir de investigar en la guardería, una profe le dijo que había notado algo pero que había creído que era una colonia nueva para bebés.
Sin salir de su asombro, su mamá empezó a olerla todas las noches cuando se quedaba dormida y a Marina aquello le encantó porque toda su familia estaba pendiente de ella. Y empezaron a llamarle “gomita de nata”.
Un día, en el colegio, cuando ya tenía siete años, ocurrió algo increíble. Estaba haciendo sumas y se le acabó la goma; entonces empezó a quitar con los dedos los restos que se le habían pegado al papel y al mirar de nuevo la hoja ¡había borrado las soluciones de las sumas de arriba! Asustada, Marina se miró los dedos…¡ Llevaba un número pegado en la yema! Se lo quitó en un momento, frotándose el babi, y miró alrededor por si alguien la había visto ¡Y vaya que sí! Su amigo Carlitos estaba con los ojos grandotes fijos en ella.
  • ¡Hazlo otra vez! – le pidió.
Marina negó con la cabeza. No quería que la señorita se enterase porque a lo mejor se enfadaba.
  • ¡Venga, hazlo! – insistió Carlitos.
  • ¡Qué no, cállate! – suplicó Marina.
De repente, la voz de la señorita se oyó desde detrás de su mesa.
  • A ver, Marina y Carlitos ¿habéis terminado ya las cuentas?
  • ¡Marina borra sola! – gritó Carlitos haciendo que toda la clase se volviera a mirarla.
La señorita se acercó (tac, tac, tac) con sus tacones altos y miró muy seria a Carlitos.
Marina no sabía dónde esconder la cara porque la tenía colorada como un tomate; y para colmo, el 5 que se había quitado del dedo se le había pegado en una manga del babi. Corriendo, se lo limpió de un manotazo.
  • Bueno, Carlitos, ¿qué es esa broma? Marina no es ninguna goma.
  • ¡Pues en su casa la llaman “gomita de nata”! – se chivó Valentina.
  • ¡Pero es por mi olor! – replicó ella, poniendo cara de querer morder a su amiga.
  • ¿Cómo? ¿Cómo? – la señorita se acercó un poco más y le olisqueó el pelo - ¿Qué es eso de que hueles a goma de nata? Yo no huelo a nada.
Marina bajó la cabeza, avergonzada porque todos la estaban mirando.
  • Es solo cuando estoy dormida – respondió bajito.
  • ¡Que se duerma! ¡Qué se duerma! – gritaron los niños a coro.
  • -¿Ahora no tengo sueño! – protestó ella.
  • ¡Bueno, pues que te entre! – insistió Carlitos – Pero es que además – le contó a la señorita poniendo cara de revelar un secreto - ¡Es que borra! ¡Yo la he visto como se quitaba un cinco de encima!
  • ¡Pero no sé cómo lo he hecho! – se defendió Marina mientras los otros niños rodeaban su pupitre al grito de: ¡Borra! ¡Borra!
La señorita, que no sabía qué hacer porque jamás se había encontrado una niña tan curiosa, mandó callar a todos con un silbato y después le pidió a Marina:
  • Por favor ¿quieres borrar esa hoja de cuentas?
Y Marina tuvo que hacerlo, claro ¡Lo mandaba la seño! Empezó con el dedo gordo y cuando se le puso colorado pasó al Índice, y después al Corazón, y así hasta que borró con todos los dedos y la hoja quedó en blanco.
La señorita se quedó con los ojos tan abiertos que parecía un búho pero sus compañeros dieron palmadas y la llevaron a hombros por toda la clase al grito de “¡Gomita de nata! “ “¡Gomita de nata!”
Durante todo el día fue la sensación del colegio y los demás profesores vinieron a ver cómo Marina dejaba limpias las hojas de su cuaderno.
A partir de entonces sus compañeros no tuvieron problemas para borrar cuando se les acababa la goma porque siempre estaba Marina para echarles una mano.
Sin embargo, la profesora se había quedado muy intrigada y quería saber si lo del olor también era verdad. Una tarde, a la hora de gimnasia, estuvieron jugando a los bolos y se le ocurrió dar permiso a los niños para que se tumbaran en las colchonetas, y como estaban muy cansados y el sol entraba calentito por la ventana, todos se quedaron dormidos. Entonces, un olor estupendo comenzó a llenar el gimnasio…¡Olía a nata!
La señorita, que no quería que los niños se perdieran aquello, comenzó a espabilarles uno a uno, poniéndoles un dedo en la boca para que no despertaran a Marina, y así todos pudieron disfrutar de su olor.
Y a partir de entonces todos, todos los niños del colegio la llamaron también “Gomita de nata”.
Y colorín, colorado, este oloroso cuento se ha acabado.


Para Elena, de tía Chus, en recuerdo de una noche en que mamá se fue de cena y nosotras lo pasamos genial. Enero 1999.

jueves, 6 de agosto de 2015

¡VACACIONES?

Este verano no parece que vaya a ser muy de escapadas para mí  aunque  sí  he decidido tomarme sabático el mes de agosto; lo que pasa es que en vez de colgar el cartel de "Cerrado por vacaciones" he optado por dejar que  mi blog siga vivo con vosotros. Para los que me seguís desde antiguo no os ofrezco nada nuevo pero para los que os habéis añadido recientemente quizá os apetezca leer mis antiguos relatos o reflexiones. Me parece increíble  que en estos 3 años de existencia haya recibido   18.000  visitas, que mi nombre se conozca en todos los continentes ( alucino cuando veo las estadísticas y salen reflejados en verde) y que sigáis apoyándome con vuestro calor y fidelidad.
De verdad, no tengo gracias suficientes para daros a todos.
En septiembre volveré renovada ( con mi nueva novela casi acabada, sueño) y esperando que no me hayáis olvidado.
 FELIZ VERANO. Con vacaciones o sin ellas, disfrutemos del lema "carpe diem".

CRHISTIAN, EL HOLANDÉS ERRANTE.
No debe sobrepasar los cuarenta, aunque en su estado es difícil precisar la edad, medirá al menos 1,75, tiene el pelo rubio pajizo y los ojos tan azules como el mar en calma escondidos tras unas gafas de pasta del mismo color que su mirada. Viste tejanos, camisa blanca y chaqueta beige, todo tan sucio como sus manos, que parece hubiera metido en carbonilla.
Crhistian es un mendigo. Así se definió él.
Lo conocí la otra mañana en los bajos de mi portal, sentado en el suelo y apoyando la espalda en la pared. Mi acompañante, más curiosa y sociable que yo, si cabe, lo miró con descaro y él a nosotras con idéntico interés. No es extraño puesto que Ángeles se mueve en silla de ruedas. Teníamos que aguardar y nos acomodamos a su vera, con una complicidad a tres que enseguida se hizo evidente.
Crhistian nos dijo que estaba mendigando...para cerveza. Mi carcajada, espontánea por lo descarado de su explicación, hizo asomar una sonrisa en su atractivo rostro y, a partir de ahí, la charla estuvo abierta.
Así supe que era holandés, que lleva cerca de treinta años en España (de ahí su magnífico dominio del idioma), que trabajaba como profesor de inglés en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no conseguía acordarse...- aquí fue cuando Ángeles aludió al Quijote y él recitó su primer párrafo como lo haría el mejor maestro de escuela - y que a pesar de amar su oficio, amaba más la cerveza. Porque eso es lo único que bebe. Cuando nos agradeció que nos tomáramos su confesión con ese buen humor y yo repliqué que si era su opción me parecía respetable, me aseguró que del mismo modo que hay personas que lo desprecian, otros se sienten compasivos y le dan dinero, como un señor que el día antes le había regalado veinte euros. Yo repliqué, jocosa ¡Pues con eso habrás tenido hasta para whisky! Y él denegó, asegurando que su interés se centra en la cerveza. O sea, que es un alcohólico de cebada, única y exclusivamente.
Tuvimos que irnos y mientras nos despedíamos nos contó que su proyecto era marcharse al día siguiente a Portugal (ignoro el medio porque dinero no tenía); nosotras le deseamos suerte y se nos quedó grabada su sonrisa y buen talante.
Hicimos nuestras cosas y a la vuelta seguía allí, con unas monedas a sus pies y la misma lata de Heineken al lado. Y su sonrisa volvió a florecer al vernos y nos saludó con un cariño de viejos amigos (a todo esto, los cotillas del banco de los bajos de mi casa estaban tan pendientes como lo estuvieron antes, con cara de escándalo por vernos compadrear campechanamente con un indigente)
Ángeles le preguntó si había comido algo y dijo que no tenía hambre pero en sus ojos se leía la mentira y ella insistió en que tendría que comer. Acabó confesando, curiosamente arrebolado, que sí que tenía y yo me ofrecí a bajarle un bocata...con cerveza. Su respuesta fue una sonrisa que no supe hasta después que había sido de incredulidad, porque cuando regresé para llevarle dos sándwiches (del universalmente bien acogido york y queso), una lata de aceitunas y, por supuesto, una cerveza, sus ojos se abrieron con tal pasmo al tiempo que se humedecían que me sentí casi avergonzada. Y más cuando cogió mi mano y me la besó con reverencia farfullando un “No tenías por qué hacer esto. No me conoces de nada” ¡Jod...! Respondí con desparpajo “¿Quién sabe lo que nos depara la vida? Hoy por ti, mañana por mí” y me despedí dejando a mis espaldas a un hombre como una torre con los ojos húmedos por un simple arrebato de compasión.
Porque no soy de las que se ablandan a la primera. Bueno, hay días que sí y días que no. Habiendo trabajado tantos años con la marginalidad, aprendes que no siempre es bueno dar el pez en vez de la caña, aunque haya momentos en que el pescado está más a mano y tu corazón más tierno.
Pero con Crhistian me acordé de mi madre, que una vez hizo entrar a un mendigo a casa y le plantó delante un plato de cocido que el hombres se zampó ante mis atónitos ojos y los de mis hermanos como si fuera un manjar de dioses. También a aquel hombre se le humedecieron los ojos. Y a nosotros, claro. Muchas otras veces la he visto dar comida o dinero a gente que pasaba pidiendo y aún hoy, si mi hermana en un arrebato de mala uva les despacha sin nada, se le llenan los ojos de lágrimas y con un nudo en la garganta nos dice “Con la vergüenza que debe dar pedir, y vete a saber porqué lo hará”. Para ella es imposible de entender el mundo de las mafias y sólo cree en la motivación del hambre (que para algo vivió la posguerra). Nosotros, más modernos, tenemos más duras las entrañas.
Pero Cristian me removió por dentro, no sé porqué. Tal vez por mi imaginación desbocada que me hizo preguntarme qué habría llevado a un holandés alcoholizado hasta una secundaria avenida de una población tan poco “glamorosa” como Badajoz. A lo mejor fue por su físico, realmente atractivo, o por su locuaz comportamiento, o...por la pena que me dio ver a alguien con una vida que podría ser de otro modo tirado allí, desperdiciado.
¿Qué llevará, por Dios, a una persona a esconderse en el alcohol? Quiero imaginar a modo romántico, si es que puede clasificarse de ese modo a algo que te hace tirar tu vida por la borda, que fue el desamor de una mujer. Pero aún así ¿dónde está el punto que te hace pasar del desgarro del dolor al adormecimiento de unas cervezas? ¿Cómo se llega a eso? Supongo que nunca lo sabré porque no me llama el alcohol ni el resto de denominadas drogas blandas... (Nunca he oído de un cafeinómano que mendigue, la verdad, ¡aunque con la crisis, quien sabe!)
A lo que íbamos, que divago; aún mi recuerdo se demora a ratos pensando dónde andará Crhistian, junto a qué portal pedirá y si habrá encontrado alguien noble que lo acercara a Portugal. También a Ángeles le ocurre. Somos dos bobas de cuidado. O no.
Pero ojala los Crhistian del mundo no existieran. Aunque sólo fuera por no llenar de tristeza los recuerdos de los afortunados que sí tenemos una vida “normal”. Y que, el destino lo quiera, siempre podamos tenerla.
7/ 7/ 2013

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