"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 14 de abril de 2016

Lenguaje sexista


Este fin de semana, como siempre que puedo, he escuchado el programa de Pepa Fernández , No es un día cualquiera, y uno de los debates trató sobre el lenguaje sexista, provocado por un presunto incidente – ignoro hasta qué punto es cierto – en el que al parecer un profesor dijo en clase: “los niños pueden salir al patio” y las niñas se quedaron sentadas, sin darse por aludidas; en fin, tengo mis dudas, puesto que la palabra “patio” impulsa de sus asientos a los críos más que las chucherías, pero igual era algún tipo de acuerdo previo en represalia o no sé qué...Podría ser.
A lo que voy; se debatió y en bastante profundidad, el asunto del lenguaje sexista. Si algo me encanta del programa de Pepa es que aprendes cualquier tema relacionado con la Lengua; a ella le gusta y lo domina con una maestría inigualable. No tengo nada que objetar a lo que se dijo pero sí me dio pie a reflexionar sobre el asunto.
Para los que me leéis de manera habitual no tendréis duda de que soy una feminista declarada, de que defiendo a las mujeres a capa y espada, pero hay cosas, sin embargo en la que me alzo de hombros y digo “Ganas de perder el tiempo”. ( Por cierto, ¿ habéis visto la peli “Sufragistas”? Andaba yo harta de políticos y relatando si votaría o no de haber nuevas elecciones y anoche, a moco tendido, dije ¡Pero como no voy a votar con lo que padecieron estas mujeres?” Cerros de Úbeda otra vez, mis disculpas; eso sí, no os la perdáis; es cultura)
A mí me repatea claramente el compañeros/ as; amigos/as y parecidos. Me parece tan absurdo que hasta creo que en vez de reivindicar nos ridiculiza. Yo no me siento menospreciada si dicen: “Señores, bienvenidos”; en un local, aunque prefiero que digan “Querido público, bienvenido”; o si en un mitin sale el “Compañeros” ; podrían usar el “todos los presentes”. Me apunto a las formulas: profesorado, alumnado, funcionariado, personas, jefatura, etc...¡Si nuestra lengua es super rica!¡ Hay vocablos para caerse muertos! No se trata de ser agresivos cada vez que alguien diga la médico ( yo lo prefiero a médica) o la jueza; los artículos también están para ser diferenciadores, me parece; pero a la gente se le calienta la boca con cosas así.
Es importante el lenguaje, pero cuando insulta con su significado ( verdulero/ verdulera) y siempre atentos al matiz; en lo hablado es fácil diferenciarlo, en el escrito debemos ser cuidadosos. Pero molestarnos por ciertas manera de hablar cuando a las mujeres se nos menosprecia por las mismas mujeres en programas de tv vergonzosos, donde se recurre a los viejos tópicos de enseñar pierna o pecho o de pelear por un tío a voz en grito..No sé...
Nos hace falta muchas dosis de educación. EDUCACION con mayúsculas; de que las mujeres se valoren a sí mismas, de que nos respetemos y con nuestra conducta ganemos el respeto ajeno, de que no perdamos terreno en los derechos conquistados... Yo soy maestra, en femenino, porque esta profesión es de las primeras que nos permitieron ejercer a las mujeres , y me suena bien, pero si tuviera que llamarme la maestro tampoco me importaría tanto, siempre y cuando pudiera hacer mi trabajo como siempre lo hice.
No estoy muy segura de haberme explicado. Tampoco sé hasta donde impondría mis límites en esto del lenguaje sexista; pero sí sé que hace falta que una palabra me ofenda en el corazón no en el oído... Prefiero que hagan buenos planes de enseñanza a que dediquen presupuestos a enseñar a los maestros cómo hablar sin sexismo a los niños. Doy por descontado que mis compañeros de profesión no son , a estas alturas de la democracia, tan idiotas de no saber hacerlo.
En fin, que esta semana la cosa me ha salido así. Mis disculpas si no supe expresarme o si ofendí a alguien con mis teorías.
La semana próxima lo intentaré mejor, señoras, señores..

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Como diría una amiga mía villanovense..."ni tantán ni sesé...más bien memé".
    A veces cuando estoy en reuniones en las que se habla con lenguaje no sexista continuamente y para ello se repiten palabras y palabras en femenino y masculino intuyo y percibo como si el que hablara no lo hciera de manera natural. Suena forzado, nada espontáneo. No me convence. Tampoco la paridad. Me encantaría que llegara un día en el que no tuveramos que pensar en el sexo ni para ocupar un cargo ni para hablar en público. Esa sería un señal de que el sexo ocupa un lugar secundario en algunas cuestiones, como debe ser. Ampa

    ResponderEliminar