"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 2 de marzo de 2017

Fin del camino



Dejé la mochila. Apoyé mi trasero en la hierba sin importar la humedad que mancharía los tejanos, polvorientos del camino, y me senté a observarla. Esa casa destartalada a los pies de la laguna y rodeada de verdes colinas era el ansiado hogar que estaba buscando.
No hallé la deseada inspiración en las multitudinarias calles de Nueva York, ni en las exóticas de Bangkok. Tampoco junto a las playas de Bali o el bullicio de Madrid.
El caos del universo desvía la mente de la paz necesaria para crear. Pero he logrado encontrarlo. Recorriendo senderos a pie y en traqueteados pick up de amables granjeros me he topado con esa casa abandonada que me susurra que me quede, que llene de palabras su apatía de postal.
Es maravilloso sentir el alma calma, en comunión con el universo, percibir que las estrellas que se acunaran en el cielo nada más ponerse el sol reflejarán la serenidad de mi espíritu. 
Hogar...Fin del camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada