"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 14 de junio de 2018

Obras


Tres meses. Tres interminables meses de martillos mecánicos, pala excavadora, hormigoneras, cortadoras y demás zarandajas usadas en construcción invadiendo la calle, emitiendo sus zumbidos y pitidos… Tres meses. Sonriendo a los curritos porque, a ver, ellos no tienen la culpa, hacen su trabajo; preguntando «¿cuánto os falta?» cada dos días con la esperanza de que la respuesta sea «Ya acabamos», pero no… «Antes del verano», dijeron en enero. Pasaste la navidad con los suelos embarrados porque era imposible subir a tu casa sin llevarte los restos de la obra en los zapatos: pasaste de limpiar las cristaleras porque el polvo inundaba los rincones con ahínco, pasaste de las pisadas por la lluvia que se aunó para hacer más complicado el asunto… y al fin llegó el buen tiempo y no pudiste abrir las ventanas porque ese pitido que te despertaba cada mañana y te impedía dormir la siesta, era un ruido estridente con las hojas de par en par.
Esa mañana te pusiste la ropa de deporte como cada día, antes de que llegaran, cogiste unas tijeras de podar… y les cortaste el cable del odioso motor que alimenta la maquinaria. Cuando hiciste el regreso los pillaste malhumorados, bufando de la mala gente que hace daño porque sí… y esbozaste una sonrisa perversa, de venganza. Pírrica, pero venganza al fin y al cabo.
¿Quien puede culparte? ¿A quién no ha desquiciado una obra?

jueves, 7 de junio de 2018

El instante


Esbozó una sonrisa tierna y alargó los dedos para deslizarlos, sinuosos, por el perfil de su rostro. Recorrió con parsimonia las arrugas de su frente, las que dibujaban tajos profundos alrededor de los ojos, las que destensaron los pómulos, las que rodeaban su boca. Acarició con amorosa lentitud el contorno del semblante conocido y depositó los labios en la ajada mejilla.
No le importaban los surcos que mudaron su rostro, ni las rojeces de la piel, ni siquiera la mirada opaca. Al mirarlo, ella sólo veía al hombre que la había llevado de la mano al colegio cada día, al que la estrechaba en sus brazos si lloraba, del que arrancaba una sonrisa con sus mimos. Su yayo. Su abuelo.
Aunque no la reconociera, ella tenía memoria por los dos. Lo abrazó, se fundió en un achuchón con él y el breve parpadeo de sus ojos le dijo que la había recordado; un instante, un segundo, pero a ella le bastó. 

 
 

jueves, 31 de mayo de 2018

Himno calabazón


(Letra de Mercedes Gallego y Jesús Mandly Manso)

 
Entre el Guadiana y el Ortiga,
abrazo de aguas y cielos,
la tierra rebosa vida,
allí se extiende mi pueblo.
Alma de las Vegas Altas,
fuego en que se funde el tiempo
con los ecos de nuestra historia
que proclaman a una voz.

Soy de Don Benito,
soy calabazón.
No es un titulillo,
es una emoción.
Soy de Don Benito,
esta es mi canción.
De tierra y pueblo,
de vida y con pasión
soy calabazón.

Cuando contemplo a mi pueblo
me siento tan orgulloso
de mis raíces, de su gente
y de su bello entorno.
No tiene playa ni castillo,
ni puentes ni catedral
pero a la Virgen de las Cruces
honramos con “la Velá”.

Soy de Don Benito,
soy calabazón.
No es un titulillo,
es una emoción.
Soy de Don Benito,
esta es mi canción.
De tierra y pueblo,
de vida y con pasión
soy calabazón.

En el “doblao” las calabazas,
pestiños en San Sebastián,
el choto de San Gregorio
y la hoguera de San Juan.
Quince de mayo, San Isidro,
Santiago y la Piedad
con la feria de septiembre
camino de “la Velá”.

Soy de Don Benito,
soy calabazón.
No es un titulillo,
es una emoción.
Soy de Don Benito,
esta es mi canción.
De tierra y pueblo,
de vida y con pasión
soy calabazón.

 En 2016 Jesús y yo compusimos este himno para una de las agrupaciones interesadas en realizar actividades de promoción de nuestro pueblo, No eres de Don Benito si..., con la inestimable colaboración y voz de la esposa de Jesús, Yolanda Leal. Ahora que se aproxima la fiesta de este año he querido recordar el episodio para que los "calabazones"lo memoricen y el resto de mis lectores lo conozcáis. La letra refleja nuestro paisaje y nuestras tradiciones. Espero que os guste.  He elegido la foto por lo mucho que nos representa la cigüeña a los extremeños...y porque es preciosa, qué diantres.

jueves, 24 de mayo de 2018

Madrid, 2065


¿Os imagináis cómo será la vida en el futuro si no frenamos el cambio climático? Una posible ( y factible) respuesta la da el meteorólogo extremeño José Miguel Gallardo en su primer novela, titulada « 2065»
Para contarlo utiliza el thriller como género, un thriller trepidante, que te atrapa desde la primera página.
Lo malo de la novela es que no te suena a novela, sino a realidad. Después del último invierno con temperaturas extremas en zonas donde no estábamos acostumbrados, de las lluvias interminables y los veranos «raros» que llevamos padeciendo, de la gente con enfermedades pulmonares, de la proliferación de alergias… hay que ser muy necio para no saber que el cambio ya lo tenemos encima. Lo que queda por averiguar es qué se va hacer para mejorarlo. Y si alguien lo va a hacer.
El libro refleja de maravilla los intereses creados para que nada se modifique. Las grandes compañías interesadas en que sigamos prefiriendo el petróleo por más que contamine frente a otras fuentes de energía. Pero vamos, eso es tan viejo, que así nos va. Yo lo aprendí, lo enseñé en la escuela, y ahora lo denuncio en el blog...pero a todos nos importa un pito mientras tengamos calefacción, aire acondicionado y demás lujos del primer mundo. Y si hay que comprar sus emisiones a los del tercero, que los pobres no necesitan esas cosas, pues se las compramos.
Los asiáticos ya llevan mascarillas por la calle, y aquí nos vamos acostumbrando a verlas en el paisanaje… Incluso se han inventado unos tapones nasales para respirar y que llamen menos la atención… Lo importante es no llamar la atención. No poner soluciones a lo que de verdad las necesita.
La Tierra se va a hacer gárgaras. Yo no llegaré a verlo ( espero) pero joder, me dan pena las futuras generaciones. Aunque estamos criando unos jóvenes tan conformistas y poco acostumbrados a montar el pollo, a no ser por tonterías sin fundamento, que mira… ¡qué cada mochuelo aguante su olivo!
Ah, de lo que iba esto es de que leáis la novela de Gallardo. ( No tengo el gusto de conocerlo por muy extremeño que sea, que conste, ni llevo comisión en su publicidad , que a veces el personal es muy mal pensado)
Se disfruta de la trepidante historia pero casi me quedo con la explicación que da al final acerca de los datos que utiliza. Son reales y están extraídos del quinto informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).
El cambio climático tendrá consecuencias tan nefandas como el hambre ( la sequía amenaza a la agricultura) , la guerra ( el agua será un bien más valioso que el petroleo) y las enfermedades.
¿Realidad o ficción?
Como la semana pasada, lo dejo a vuestras mentes pensantes.


PD: Por favor, no dejéis de visitarme. Prometo estar menos solemne los siguientes jueves.






jueves, 17 de mayo de 2018

¿Muertos? ¡Qué dices! ¡Son árabes!



En 2001 murieron, según Wikipedia, 3016 personas y resultaron heridas unas 6000.
Fue el principio del fin. El principio de la insolidaridad, del miedo y de la venganza.
¡Ojo! No justifico a los asesinos de esas personas ni de las que vinieron después, pero no escondamos la cabeza cual avestruz y digamos que no lo estábamos viendo venir.
Si aquello fue terrible, se va aquedar en pañales con la que nos espera.
¡Joder, qué catastrofista viene ésta hoy! Os dará por comentar. Me da igual. Escribo este blog el martes 15 y me he levantado con la noticia de los 59 manifestantes palestinos muertos ( me voy a olvidar del bebé porque no soy tan necia de ignorar que Hamás y la CIA están empatados en manipulación de datos y situaciones ) y más de un millar de heridos por disparos de los soldados israelíes que «tuvieron que hacer uso de la fuerza para contener a las masas» Según la prensa, unos 40.000 palestinos participaron en los disturbios en más de una docena de puntos de la valla de separación y arrojaron bombas incendiarias y artefactos explosivos.
¿El motivo de tal jaleo? El traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén. Al parecer no les gustaban las vistas de Tel Aviv, la capital administrativa de Israel.
Donald Trump aparece como el abanderado de la operación Vamos a joder un poquito más el ambiente de Oriente Próximo , pero no nos engañemos, detrás suyo existe una gran cantidad de intereses de todo tipo. Israel juega su baza y aprovecha la pasta que los judíos americanos han puesto para que Trump llegara a la presidencia, pero también están las grandes empresas de armamento que, después de montarla en Irak y Afganistán, ahora buscan liarla parda en Irán.
¿Que ya tenemos Europa atestada de refugiados árabes? ¿A quien le importa? ¿Qué malviven en los campamentos y encima los del primer mundo les miramos mal? ¡Qué importa! ¿Qué hay niños que desde que nacieron solo han conocido la guerra? ¡Son árabes! Se aprovechan para infiltrar terroristas entre los refugiados para luego ponernos bombas. Tenemos derecho a tener miedo…
¡Pánico, señores, pánico! Eso es lo que debemos sentir. Porque esos niños, esos parados, esos refugiados que huyeron del terror y no han encontrado otra cosa que desprecio son los futuros terroristas.
Pero no pasa nada. Nuestros gobiernos emiten un tibio comunicado pidiendo «un uso proporcionado de la fuerza»… y se quedan tan panchos.

El traslado de la Embajada de EE UU ha coincidido con el 70º aniversario de la creación del Estado hebreo. La fecha también señalaba la víspera del Día de la Nakba (desastre en árabe), en el que los palestinos recuerdan siete décadas de exilio y de pérdida de territorios tras el nacimiento de Israel.

Sólo una comparación… ¿os imagináis los rostros de los católicos del mundo si una mañana amanecieran con la imagen de la explanada del Vaticano plagada de jaimas y con cientos de árabes orando de cara a la Meca en sus esterillas? ¿Habría protestas?
Como diría Merlí, cierto profe de filosofía, lo dejo a vuestro análisis. ¡Que las cabezas están para algo más que para llevar gorras !









jueves, 10 de mayo de 2018

Memorias en verso


¿Qué fue de los cantautores? Así titula Luis Pastor su libro de memorias. Un libro en el que todos aquellos que hemos cumplido los 50 nos sentimos identificados: habla de braseros de carbón, de colegios en los que se cantaba el Cara al sol y se llevaba flores a María, de veranos interminables en el pueblo, en la charca, en las plazas, de parroquias de barrio comprometidas, de curas obreros, de censura, de prohibiciones… De lucha, reivindicaciones, de canciones protesta, de pedir permiso para estar en grupos… de cárcel, de golpes, de «grises» … Años gloriosos de esperanza e ilusión.
Habla también de tristeza por lo que pudo ser y no fue.
Somos una democracia, sí; consolidada, sí. Pero muchas promesas se quedaron por el camino; muchos muertos se quedaron en las cunetas.
¿Qué fue de los cantautores? Yo no conocí a muchos de los que él menciona, pero sí a otros que siguen en la brecha: Mi por siempre amado Luis Eduardo Aute, Silvio Rodriguez ( oyéndole cantar me olvido de que es cubano y adicto al régimen; una licencia que me concedo) , Joaquin Sabina, Joan Manuel Serrat… y tantos y tantos. Pablo Guerrero , Paco Ibañez, Patxi Andión… ni sé que fue de ellos pero en su tiempo les canté.
¿Qué fue de los cantautores? «Aquí seguimos/ Cada uno en su trinchera,/ haciendo de la poesía /nuestro pan de cada día» dice Luis Pastor.
Quizá pensemos que ya no son necesarios los cantautores, pero ¿ no será todo lo contrario? En una época donde perdemos valores, donde nos quitan privilegios ganados con el sudor de las huelgas y a base de pancartas… donde las mujeres son juzgadas alegremente por su supuesta «conducta alegre», quizá sean más precisos que nunca.
Una guitarra, un poema, una denuncia… y ya tenemos cantautor.



«A Luis, por lo mucho que me hizo disfrutar la otra noche»

jueves, 3 de mayo de 2018

Serenidad


Me caliento demasiado deprisa así que he pensado que este cartel me venía de perlas.
Antes de discutir de política, judicatura, o de por qué los «hijos de» de la manada no merecen ser llamados hombres sino animales...respiro. Y después razono.
Antes de hablar de cómo me indigna que los políticos sean incapaces de ponerse de acuerdo para modificar leyes que nos perjudican a las mujeres ( violencia de género, diferencias laborales) , los jóvenes ( educación) o los ancianos ( pensiones), que sólo piensen en el modo de no perder su escaño y en seguir manteniendo sus privilegios...escucho ( la radio )
Antes de criticar el que las mujeres sigamos permitiendo que pisoteen nuestros derechos después de que tantas miles antes de nosotras lucharan por conseguirlos… Me examino. Y decido que voy por el buen camino.
Antes de escribir, abriendo mi corazón al respetable, siendo lo más honesta posible, pienso. Aunque a veces la pasión me puede y la imparcialidad se queda en el tintero.
Antes de herir … Ahí sí que lo haría sin darme cuenta. Me considero incapaz de hacer daño a alguien queriendo… excepto si pillo a los de la manada, claro; a esos igual les daba una tanda de insultos hirientes, o a los que maltratan, o a los que son incapaces de sentir compasión; Siento una rabia inmensa por la negrura de su corazón. Siento una tristeza inmensa por sus victimas.
Incluso siento un conato de pena por ellos, por vete a saber qué les hizo ser como son, cobardes, inseguros. Debajo de la violencia suele haber mucha historia, aunque eso no les disculpe.
Y, por último, antes de rendirme...intento. Sólo me rindo ante las cosas que no son importantes . La lucha forma parte intrínseca de mi carácter. Y doy gracias a mis genes por ello. Intento que el mundo sea consciente de las injusticia. Intento luchar contra ellas dentro de mis posibilidades. Intento ser coherente.
Intento.


jueves, 26 de abril de 2018

Pepa Bueno, premio Santiago Castelo



¿De dónde ha salido ese premio concedido a Pepa Bueno? os preguntaréis la mayoría.  Resumo: El Ayuntamiento de Don Benito (Badajoz) decidió galardonar la trayectoria profesional de periodistas de cualquier medio en honor al poeta, académico y periodista extremeño Santiago Castelo, quien, a pesar de no haber nacido en nuestra ciudad, mantuvo excelente lazos con ella.
Para los que no tuvimos oportunidad de conocerlo, un breve curriculum: llegó a ser subdirector del diario ABC, donde comenzó a trabajar a los veintiún años; obtuvo numerosos premios culturales, entre otros de poesía; dirigió la Real Academia de Extremadura y en 2006 recibió la Medalla de dicha Comunidad.
Las premisas para otorgar el Santiago Castelo son: Trayectoria profesional, Calidad personal, Compromiso con el Periodismo y Defensa de las Libertades.
La trayectoria de Pepa Bueno es reconocida por los españoles tanto en radio como en televisión. Si bien su rostro se popularizó con el programa Gente o la dirección del telediario, es su voz la que la ha metido de lleno en nuestros hogares cada mañana.
El compromiso personal y la defensa de libertades es una constante que la caracteriza. Destaca por su feminismo y su defensa a ultranza de los derechos democráticos. Quienes la escuchamos de lunes a viernes en la cadena Ser damos fe de ello. No se casa con nadie. Su objetividad profesional resulta intachable pero es su calidad como persona, a mi entender, la guinda del premio; tanto del Castelo, de la Medalla de Extremadura que recibió en 2009, como del resto de galardones que le han otorgado.
María José Bueno Márquez es una mujer sencilla, honesta, con un modo de exponer apasionado y sensato que deja a sus interlocutores con la boca abierta. Me encantó su falta de «divismo», sus pies en la tierra. Además, me enorgullece que sea extremeña y presuma de ello.
Durante la gala se enfrentó a las preguntas de cuatro compañeros de profesión en una interesante tertulia sobre el papel de la mujer en el mundo actual, el futuro del periodismo o las innovaciones tecnológicas, entre otras cuestiones, dejándonos claro que no toda las noticias que nos llegan son información y que resulta imprescindible una base que documente esa información. Dicha labor únicamente puede realizarla un periodista.
El resto nos quedamos en cazadores de imágenes.
La gala tuvo, por supuesto, su parte política, con las aportaciones del Presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, y la del Alcalde de Don Benito, José Luis Quintana Álvarez; la cultural, con un excelente discurso del director de la RAEX, Francisco Javier Pizarro Gómez, y tras la tertulia y la entrega del premio, la musical, con el violinista flamenco Paco Montalvo, de quien basta decir que es el violinista más joven del siglo XXI en debutar en el mítico teatro neoyorquino Carnegie Hall.
No estuvo mal, como broche de una gala que llenó a mi ciudad de orgullo y aplausos.
Yo, particularmente, como dombenitense y como participante del comité organizador, así lo viví y he querido compartirlo con vosotros.




Para finalizar, un recuerdo especial a otra entrañable mujer, aunque ésta se esconde entre bambalinas, la directora de Cadena Ser Extremadura, Blanca Juste Pérez. Resultó un placer departir con ella.





jueves, 19 de abril de 2018

La magia de los libros


Primero fueron los cuentos: La ratita presumida, Hansel y Gretel, Piel de asno, Riquete el del copete...y tantos más.
Después los tebeos: TBO, Jerónimo, El capitán Trueno, El jabato, El zorro…
Más o menos por entonces, también los ilustrados de Bruguera: Corazón, Tarzán,  Viaje al centro de la tierra, Cinco semanas en globo, Historia de dos ciudades…
Ya adolescente total: Corín Tellado, Agatha Mor, Marcial Lafuente Estefanía…y las originalidades de Erich Von Däniken o Jiménez del Oso...
Siguieron los obligatorios libros de lectura del instituto, aburribles unos, como Milagros de nuestra señora y  sorprendentes otros, como La familia de Pascual Duarte.
Para colmo, a través de un amigo bibliotecario descubrí el apasionante universo de El señor de los anillos y rarezas como La metamorfosis o El castillo de Kafka, en esa época en la que lo leías todo, de comienzo a fin. Autores americanos, europeos, españoles del exilio y de la resistencia pasiva criados en una España inhóspita.
Todo lo que había que leer, se leyó. Poesía, teatro y prosa.
Miles de esas historias se quedaron conmigo; otras, se olvidaron. Pero todas hicieron de mí una lectora apasionada. Y, supongo, contribuirían a crear a la escritora.
Me decanto, lo sabéis quienes me seguís, por la novela negra, por las historias intimistas, las mágicas de Allende o García Márquez, las de guerra y posguerra, de Almudena Grandes o Manuel Rivas… Y por supuesto, la romántica, la buena, la de Diana Gabaldón  y la de cientos de autoras, españolas y extranjeras...la de mundos oscuros, vampiros, lobos, cambiantes...o simplemente las de amor amor.
Así pues, si mi vida siempre estuvo plagada de libros ¿ cómo no voy a celebrar el lunes 23 que existan los libros, las bibliotecas, las librerías ?
El olor maravilloso de unas páginas recién abiertas, de las portadas exquisitas que  seducen la vista, de  palabras creadoras de vidas que podrían ser la tuya, ¡qué querrías fueran la tuya! ¡Esos mundos de ayer y hoy!  
Un libro. Siempre. Desde siempre.

jueves, 12 de abril de 2018

Solos


Estamos solos.
Aunque tengamos pareja,
amigos,
familia.

Estamos solos.

No cuando viajamos en metro
o caminamos por la calle.
Estamos solos
al tomar decisiones trascendentes,
al enfrentarnos a nuestros miedos,
al pensar en el futuro.

No importa estar rodeados todo el día
por una ingente cantidad de personas;
ni siquiera que estas  te aprecien.

A la hora de la verdad,
en la vida,
estamos solos.

Nuestra conciencia y nosotros.
Nuestro valor y nosotros.

Nuestra soledad y nosotros.

jueves, 5 de abril de 2018

¿Vidas privadas?


Me cuestiono qué nos induce a la gente a empeñarnos en contar al mundo nuestras alegrías y miserias. ¡Parece como si no existiéramos fuera de las redes sociales!
Para los que me lo vayan a echar en cara tengo respuesta rápida: las uso como herramienta de promoción para mi trabajo. No sólo hablo de mis novelas, también de las que leo o de las actividades culturales a las que asisto, para ofrecer una visión cercana de mí. No es lo mismo ver una portada y no saber a quien pertenece que unir esa visión a la del autor/a. Hay personas a las que leo porque las conozco, o porque sé que tenemos valores o gustos comunes. Si el libro de un autor desconocido me entusiasma enseguida busco información sobre él / ella; si no me gusta; no.Pensando en ello, me publicito. 
En fin, he divagado. La reflexión iba de otra cosa. Desde mi punto de vista lo interesante de las personas son sus ideas, no sus vidas privadas; sin embargo hay una tendencia a exhibir datos sobre la familia, los problemas, las alegrías...Que lo respeto, pero no lo entiendo.
Creo que tener privacidad es hermoso. Es mágico. Te da un respiro en un mundo donde todos parecen saber de todos. Antes nos quejábamos de los vecinos cotillas pero es que ahora los invasores cotillas somos nosotros que damos información de nuestras vidas  sin el menor pudor.
¿Qué me ha llevado a escribir esta reflexión? Una peli de Alex de la iglesia que vi la otra noche, Perfectos desconocidos. ¡Jod…! Estos no van de cotillas, al revés, van de secretos. ¡Y menudos secretos! Pero claro, te pillan el móvil y tienes tu vida expuesta. Todo lo que has callado, por interés o miedo, puede ser motivo de escándalo en medio segundo. Las redes guardan nuestras fotos, nuestros mensajes, nuestras agendas… Los pensamientos que antes escondíamos en diarios los tenemos ahora en carpetas o aplicaciones de móvil, las cartas son wassaps ...y así hasta el infinito.
En el futuro viviremos como en un escaparate, tipo Gran Hermano ( si es que no lo estamos haciendo ya)
En un descuido, hasta puede que la novela de George Orwell, 1984, sea una realidad.

jueves, 29 de marzo de 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

El poder de la mente


Lo encontré en un cajón de la vieja cómoda de mi madre. No funcionaba, claro. Sin embargo hubo una época en que regresó del silencio para volver a dar la hora. El milagro lo produjo un curioso personaje llamado Uri Geller, allá por los años setenta. Jose María Iñigo lo trajo a su programa «Directísimo». Nos asombró a todos los televidentes con su magia ( poder de la mente lo llamó él ) llevándonos a doblar cucharillas de café como si fueran de plastilina y a buscar relojes viejos por toda la casa a ver si de verdad funcionaban… ¡y vaya si lo hicieron! El de mi abuelo, sí. Aguantó un tiempo y luego retornó a su callada presencia sin tic tac.
¡Jamás he olvidado aquella noche! La excitación de mis hermanos, el alucine de mi madre, mi imagen doblando una cuchara… Recuerdos que perduran aunque los años nos coman las neuronas.

jueves, 15 de marzo de 2018

Matar a un "pescaíto"


El mundo es jodidamente feo en ocasiones. Como cuando matan a un niño y se pierden con él las posibilidades de qué podría haber sido. Quizá un médico que salvara vidas, o un bombero, o un policía, o un maestro...O un aplicado albañil, fontanero carpintero...¡Quien sabe! Pero ahora eso ya no será posible.
El MAL, así con mayúsculas, sesgó una vida. Y con ella sus opciones.
Mirando esa fotografía que he puesto de cabecera he pensado qué hermoso sería que todo fuera bello, que los humanos fuéramos capaces de soplar por nuestros labios vidas nuevas , que levantaran el vuelo, como esas hadas /mariposas del dibujo.
Por desgracia, la vida es otra cosa. Es celos, sufrimiento, malicia, envidia…
De ahí que el ejemplo de la madre de Gabriel Cruz, Patricia, pidiendo a todos que no demos muestras de odio me haya llegado al alma. Hay que tener coraje y buen corazón para hacer esa petición cuando media España aprovecha para fines más ruines y se desahoga despotricando de la asesina.
Bien sabe Dios que no la disculpo, pero hablar de ella mengua la figura de Patricia. Esa es la que debemos imitar. Para que de nuestras bocas salgan mariposas y no vomitemos tanta rabia,   que lo único que hace es ensuciar más el ,ya de por sí, oscuro mundo.


jueves, 8 de marzo de 2018

Feliz día, compañeras


Me encanta que este año el día de la mujer caiga en jueves, justamente cuando os traigo mi blog.
Estoy en huelga; en huelga de tristeza, de malos rollos, de acusaciones.
Celebro que soy mujer, de género femenino. Y que tengo la suerte de que existan los hombres, nuestro contrapuesto. Sin el yin y el yang el universo no está completo.
Celebro que tengo la mente abierta y respeto a todo el mundo. Al que también respeta a su prójimo, claro; al otro lo desprecio y me aparto de su lado como dice el evangelio , sacudiendo mis zapatos y apartándome de su camino.
Además de eso quiero celebrar noticias que son hermosas y de las que pocas veces nos enteramos:

– En «mi» escuela, la de Equipo Solidaridad , en Badajoz, continúan trabajando mujeres de distintos credos y culturas en perfecta armonía, aprendiendo a respetarse y a convivir en un mundo diferente de aquel del que provienen. Mis compañeras siguen siendo un ejemplo a imitar y desde aquí les mando un abrazo.

– La selección española femenina de rugby se proclamó el pasado sábado campeona de Europa.

– Una granadina, Alhambra Nievas, no solo es la la única árbitra en España que vive del rugby, sino que ha sido nombrada la mejor del mundo. Además de dirigir numerosos encuentros internacionales, arbitra en la División de Honor masculina.

Desde que se empezaron a otorgarse los Premio Nobel,en 1901, ha recaído 844 veces en hombres.
En mujeres, 49.
La primera en recibirlo fue Marie Curie quien, en 1903, compartió el de Física con su marido y otro científico. Es la única que lo ha obtenido en más de una ocasión. En 1911 ganó el de Química. Su hija, Irene Joliot-Curie, consiguió el de Química en 1935, por lo que son la única pareja de madre e hija que han ganado esta distinción.
En total, en la historia de los Nobel, 16 mujeres han ganado el de la Paz, 14 el de Literatura, 12 el de Fisiología o Medicina, 4 el de Química, 2 el de Física y 1 el de Economía.
El año en que más reconocimientos se concedieron a las de nuestro género fue 2009, con 5 premiadas.

No se puede decir que vayamos muy aceleradas en obtener logros. Pero si pensamos que hace apenas 125 años que las primeras mujeres pudieron votar ( en un sitio tan alucinantemente extraño como Nueva Zelanda) , que en España lo hicimos en 1933 y bien sabe Clara Campoamor lo mucho que le costó, nos podemos sentir orgullosas.
Nos han puesto zancadillas, nos han embarazado, nos han arrestado y nos han vilipendiado...pero ahí estamos.
Mejor aún, aquí estaremos.
Esto sólo acaba de comenzar.

Nota: Gracias a todos los compañeros que nos han visto y nos ven como sus iguales, dando la cara por nosotras. Sin ellos, jamás lo hubiéramos logrado.

jueves, 1 de marzo de 2018

Entrevista de María Bravo

María Bravo  escribe un blog , La boca del libro, en el que he leído magníficas entrevistas;  de ahí que le solicitara una y ella me la concediera con estupenda disposición. Aquí tenéis los resultados.
Espero que os sirva para conocerme un poco mejor y os ayude a decidir si os merece la pena adentraros en mi obra. Ojalá que sí. Pero en todo caso, gracias por tomaros la molestia de leerla. Un abrazo.


Mercedes Gallego es extremeña, maestra y escritora por vocación. Hasta el momento ha publicado ocho novelas de temática romántica y contemporánea. Intruse se encuentra entre las primeras. Bajo el sello Harper Collins podréis encontrar: Mo duinne, Mo fàil y desde diciembre de 2017 Intruse. En Ediciones B, sello RNR, El compromiso, y Asuntos pendientes. Y en Editorial LxL Regalo del cielo, Con patente de corso y Nayeli. Ha tenido algunas nominaciones y ha ganado premios en microrrelatos. Ha publicado artículos en revistas locales de su ciudad y ha participado en libros con fines benéficos.
 
 

P.- ¿Cómo describirías Intruse, Mercedes? 
R.- Intruse se engloba en lo que llamamos romántica contemporánea. El argumento mezcla la aventura con el género policíaco y, por supuesto, lleva implícito una historia de amor; algo peculiar, pero de amor. Me gusta utilizar el sentido del humor a la hora de escribir y en Intruse los personajes son bastante «extremos», muy cómicos en sus actuaciones.

P.- ¿De qué trata?
R.- Una escritora desaparece durante un crucero y quienes la encuentran son dos hermanos que viajan en un yate. Ambos tienen caracteres muy diferentes y reciben a la «intrusa» de distinto ánimo. La travesía es complicada, pero cuando ellos descubren que su inverosímil relato es cierto, la protegen hasta el mismo París, donde transcurre y finaliza la novela.
P.- ¿Cómo son los dos hermanos?
R.- La relación que les une es de lo más peculiar también. De Sylvie sabe Dimitri, el hermano encantador, quien resulta ser un ferviente seguidor de sus novelas. En cuanto a ella, conoce al hermano antipático por las revistas del corazón, ya que Sasha Abbaci es un reputado cantante.
P.- Veo que muchos nombres son extranjeros: Sylvie, Sasha, Dimitri, pero parte de la novela se ambienta en América Latina, ¿por qué has elegido este enclave para contar tu historia? 

R.- Los personajes tienen nombres franceses porque esa es su nacionalidad. De ahí que haya optado por afrancesar el título (y que me gusta jugar con el asunto, no lo voy a negar; me encanta que mis novelas tengan un nombre peculiar y que se diferencien de lo que hay en el mercado editorial). El hecho de que gran parte de la trama se desarrolle en América del Sur es una excusa para conocer de primera mano las maravillas de Brasil, Las Guayanas y Caracas. Mientras imaginaba la travesía me documenté a fondo y encontré lugares paradisíacos. No he podido usarlos todos pero al menos sí describir los que me impactaron, sobre todo porque los desconocía. Pero el resto de la novela transcurre en París. Quería mostrar de algún modo esos lugares y, de paso, enfatizar, cómo puede sentirse de indefenso un europeo en según qué países.  

P.- Toda historia tiene un origen en el escritor, ¿cuál fue el tuyo?, ¿de dónde surge Intruse?

R.- Mis historias nacen de querer profundizar en algún tema concreto; en Intruse me puse en la piel de una escritora a la que le ocurren sucesos tan increíbles como que la tomen por protagonista de una historia que acaba de publicar. Por lo general, los autores ponemos mucho de nosotros mismos en nuestras obras, pero claro, de ahí a que te tomen por una chavala decidida a desafiar a la mafia, va un largo trecho.

P.- ¿Cuáles son los temas más recurrentes en tus novelas y escritos?

R.- Mis novelas van de mujeres con carácter, con metas claras en la vida. Me da igual que la trama se desarrolle en la Inglaterra del XIX como sucede en Regalo del cielo o en Nayeli; en el Caribe del siglo XVIII, que es donde transcurre Con patente de corso; en el siglo XI, en el que me  inspiré para  El compromiso, o en la época actual, que es donde he situado al resto de mis historias.  Soy una firme defensora de que las mujeres han sido siempre pioneras en los cambios sociales, y aunque la Historia nos haya pasado de largo, excepto en contadas ocasiones, la intrahistoria está repleta de mujeres con coraje y tesón. Mis protagonistas, todas ellas, lo son.

P.- Has trabajado como maestra de mujeres en riesgo de exclusión social, ¿cómo te influye esta labor en tu ámbito de escritura?

R.- En mi labor como novelista, en nada; al menos hasta el momento. He sufrido mucho trabajando al lado de esas mujeres; he aprendido a valorar el tipo de vida que puedo permitirme y aunque no las olvido y mi voz siempre está disponible para denuncias sociales, lo hago a través de mi blog tintadreams. En las novelas me sumerjo en otro universo, el de mis fantasías. Escribo novela romántica para pasarlo bien. Así de simple. Si de paso la gente me lee y lo disfruta, mejor que mejor. 

P.- ¿Te interesan las novelas basadas en la denuncia social?, ¿nos podrías recomendar algunos escritores que aborden el tema? 

R.- ¡Claro que me interesan! Ya habrás notado que soy muy guerrera en ese aspecto. Curiosamente es en la novela negra donde encuentro más denuncia social. Leo bastante a autores nórdicos y me asombra cómo están terminando con el mito de países perfectos, demostrando que la corrupción está en todos los campos, que el racismo impera por doquier, que la mujer es maltratada sistemáticamente en todas las sociedades. El alcoholismo, la prostitución, la trata de mujeres, el acoso, etc. existe en España y en el resto del mundo. Podría nombrar muchos autores pero me decanto por Rosa Montero o Mari Jungstedt.

P.- Ya has publicado varias novelas de género romántico, ¿cómo definirías este género en nuestro país?, ¿crees que está bien valorado?

R.- No, en absoluto. Yo recibo reproches muy a menudo por dedicarme a esa temática, como si no implicara una labor de documentación, ortografía y corrección de textos tan importante como otros géneros. Hay que tener muy claro el objetivo de la novela romántica, sea del subgénero que sea: entretener. No pretendemos pasar a la posteridad, aunque algunas novelas están tan bien escritas que lo harán, pero no esas que las grandes editoriales publicitan hasta el hartazgo porque les interesa, no. Hay novelas magníficas dentro del género y autoras que se lo curran muchísimo. Para ellas, mi admiración y mi cariño. Desde hace unos años estamos despegando las autoras españolas y algunos sellos ya se atreven a otorgarnos nuestro propio espacio, lo cual es de agradecer. No todas vamos a vender como Lisa Kleypas  pero si nos dan la oportunidad, la visibilidad, fijo que podemos lograrlo.

P.- Tienes una larga experiencia literaria a tus espaldas (concursos, publicaciones, etc.), ¿cómo crees que se podría incentivar la lectura en nuestro país?

R.- Ofreciendo obras interesantes a los más jóvenes para crear un hábito. Muchos adultos no han leído a Harry Potter, y han despreciado una literatura juvenil que crea enganche, que provoca curiosidad y fomenta la imaginación. Comprendo que en los institutos hay que conocer a autores determinados pero en ocasiones su lectura obligada lleva a los adolescentes a aborrecer los libros. Hay que fomentar un nuevo modelo de enseñanza, y eso, como maestra, te lo garantizo. Conozco gente que lo hace muy bien en sus clases, con los niños más pequeños incluso, pero por desgracia su labor no se cuenta dentro de los objetivos mínimos. Hay que leer cosas entretenidas, fomentar el tacto de los cuentos y libros, visitar bibliotecas y, por supuesto, regalar libros. Más que perfumes o móviles. Cualquier tipo de libro.

P.- ¿Nos podrías recomendar alguna novela romántica que te guste especialmente?

R.- ¡Hay demasiadas! Me decantaré por una clásica, Shanna, de Kathleen Woodiwiss, y otra nacional, Orgullo sajón, de Nieves Hidalgo. Pero insisto, hay muchas, muchas novelas románticas maravillosas (incluidas las mías, je, je).


La podéis encontrar en: 
Su blog: Tintadreams
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Su página de Twitter: @Mer_Gallego