"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 6 de diciembre de 2018

Ya son 40


Este artículo es del año pasado. Por desgracia sigue vigente cada palabra que escribí. ¡Triste pena!

La Constitución Española cumple 39 años y según leo en wikipedia se ha modificado en dos ocasiones; la primera en el 92, para adaptar uno de los artículos al Tratado de Maasstricht, en referencia al sufragio de los extranjeros; y la otra en 2011 por asuntos presupuestarios. O sea, una birria. Nada que ver con las peticiones que , desde todos los medios, los ciudadanos reclamamos.
Que sí, que estuvo muy bien para la época y se la trabajarían «hasta las tantas» los señores encargados del evento ( los llamados «padres» de la susodicha), pero como resulta que se ha quedado un pelín retrógrada, que ni una sola mujer participó en su creación y ya va siendo hora de que digamos algo al respecto, que demandamos que las Cámaras cuenten con menos políticos ( menos sueldos, menos coches, menos móviles, menos prebendas de todo tipo que pagar de nuestros exiguos bolsillos) , que insistimos mejor dicho, en que se disuelva el Senado y que esos señores se vayan a sus casas , a buscarse un trabajo acorde con sus estudios y no con sus enchufes, que incluso se reduzca el Congreso, que tampoco hace falta que haya de 300 a 400 vocingleros que nos representen...Total, poco han demostrado que les importemos , sean del partido que sean. Con que elijamos a unos 100 bastaría; igual así lograrían ponerse de acuerdo más fácilmente…
Nos sobran políticos, señores. Y leyes. O ganas de cumplirlas. Sobran privilegios para unos y faltan derechos para otros. Como esos que aparecen en el Título I «De los Derechos y Deberes fundamentales» :
- Aconfesionalidad del Estado ...Por eso la Iglesia – católica y romana, no la judía, ni la musulmana, ni otras que nos vengan a la cabeza – está presente en todo evento importante o la Corona cumple con los sacramentos públicamente en vez de en privado , como debería ser en el improbable caso de que lo sintieran de corazón…
- Derecho al trabajo… Este es de carcajada ( triste, claro) . Que se lo digan a los millones de parados que se levantan de la cama sin ilusión, sin esperanzas de que ese curso que te han obligado a hacer para cobrar X ayuda te recicle ni te sirva lo más mínimo, porque lo que en realidad está haciendo es llenando los bolsillos de quienes te lo están dando; a jóvenes cuyos padres se han gastado un pastón en másters y demás porque sin ellos no eres nadie por mucha carrera que tengas, y se tienen que largar al extranjero a servir copas o, con mucha suerte, a trabajar en lo suyo; a parados de más de cincuenta años que se sienten más obsoletos que un mueble del dieciocho…
- Derecho a la vida y a la integridad física y moral; que se lo cuenten a las 44 mujeres asesinadas por violencia de género hasta estas fechas. La policía no cuenta con medios suficientes , ni personales ni económicos, para proteger a las mujeres que se atreven a denunciar. Para otras historias sí hay.
Son sólo algunos de los ejemplos; pero lo cierto es que nuestra «Ley madre» anda necesitada de reparaciones. Lo peor del asunto es que quienes deben hacerlo, no están dispuestos a perder su parcela de poder.
Vamos, que cumplirá cuarenta o sesenta y seguirá como está, trasnochada.

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