"Si pudiera dormir rodeándote con mis brazos, la tinta podría quedarse en el tintero" (D. H. Lawrence)

jueves, 9 de julio de 2026

FELIZ VERANO LECTOR

 

Aunque todo momento es válido para leer, sin duda el verano nos proporciona tiempos más largos. Podéis echar un vistazo a los que recomendé a primeros de año, si me seguís y consideráis que tenemos gustos parecidos. Pero también podéis darme una alegría y dejaros llevar por las locas historias que mi mente creó. 

Aquí os dejo las portadas. 

















 

jueves, 25 de junio de 2026

PAPITIS

 

Según encuesta del CIS entre el 16 y el 18% de la población se confiesa católica practicante; el 37%, no practicante y el 40% ateos, agnósticos o sin religión.

Según la Constitución española, en su artículo 16.3, España es un estado aconfesional.

Pero...hemos tenido al Papa hasta en la sopa, en todos los informativos, en todas las cadenas públicas, en el Congreso. Le han besado el anillo los Reyes y los diputados, hasta el Presidente del gobierno ( ojo, ese rojo tannn peligroso y comunista); que lo hagan curas, monjas y todos sus acólitos me parece bien, pero que lo haga gente declaradamente aconfesional, me resulta de una hipocresía aberrante.

Poca gente se pregunta cuánto cuesta montar semejante despliegue, pero lo cierto es que muchos de esos millones se han pagado de nuestros bolsillos. Y, la verdad, me molesta un poquito.

No comprendo por qué vienen jefes de estado de otros países y se les recibe de lo más normal y viene el Papa y se monta este jolgorio. Porque es mentira que nos represente a la mayoría de los españoles, las encuestas lo dejan claro, pero aquí seguimos, sin avanzar un mínimo desde la época de Franco, con acuerdos que permiten a la iglesia recibir fondos públicos y mantener sus centros educativos bajo el falso titulillo de «concertados» para que sigan enseñando su rancia y clasista manera de ver el mundo.

Un señor que viene a defender la ayuda al migrante me parece perfecta, pero que se atreva a criticar el aborto y la eutanasia, ya me huele mal. No puede ser que, en pleno siglo XXI, llegue un señor con falda a decirnos a las mujeres qué hacer con nuestro cuerpo, ni si tenemos derecho a morir dignamente. ¡Cuánto mercader falso en cada encuentro! Jesús, dice el NT, sacó a los mercaderes del templo a latigazos. No me lo querría imaginar en estos tiempos, donde absolutamente todas estas pantomimas están hechas para vender.

No tengo nada contra este Papa, ni contra cualquier otro; simplemente insisto en que a mí no me representa; ni a mí ni casi a la mitad de la población española por mucho que hagan tanto ruido que parecen muchos. Suerte tienen de que seamos pacíficos y no nos liemos a insultos con ellos. Pero mi voz no la callan, porque para eso este es mi espacio y opino como quiero ( puede que no dure demasiado, al ritmo que van las cosas, con tanto desgraciado en contra de la libertad de expresión, y más si es de la mujer)

Me avergüenzo de unas instituciones públicas que no cesan de mencionar la Constitución como ley superior y luego van y se la saltan a la torera. Me avergüenza ver a gente coreando las consignas del Papa y mirando a los migrantes como desechos humanos, me avergüenza que se gasten millones en una visita cuando se podrían haber destinado a centros donde se les atienda con dignidad, pero claro, eso no «luce»tan bien. Me avergüenzan las comunidades gobernadas por el PP, como la mía, Extremadura, que pretenden averiguar las edades de los chicos para convertirlos en adultos y poder expulsarles con mayor tranquilidad, pero aplauden a León XIV cuando dice que «la dignidad humana no pierde valor al cruzar una frontera». Y, oye, ni se sonrojan.


Antes de apedrearme, recuerden el dicho del galileo: «quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra»


jueves, 11 de junio de 2026

UN HOMBRE DE VERDAD, de Liteo Pedregal.


 

 

    Soy de esa generación a la que preguntaban a qué se dedica tu madre y respondíamos «sus labores», quizá por eso me he sentido tan identificada con la película de mi amigo Liteo Pedregal. La trama es muy sencilla: señor jubilado que se queda viudo y se da cuenta de que, en su trabajo sería un genio, pero en la vida real es un inútil de pies a cabeza. Por supuesto el guion nos ofrece mucho más, el largo camino que ha de transitar Guillermo (Carlos Olalla) para enfrentarse al hecho de que ha tenido a su esposa como una criada, que no todas las mujeres están dispuestas a servirlo con la misma admiración y cariño, que no sabe dónde están están las cosas en su propia casa, que es bastante nulo en la cama, aunque su mujer ( Imma Sancho) jamás se quejara, que la condescendencia con que sus amigos hablan de las mujeres esconden el más puro machismo.

    No podemos culpar al cien por cien de esas actitudes a Guillermo; en realidad es hijo de una época, de un momento histórico ( demasiado largo) en el que las mujeres fueron educadas para servir a sus maridos en todos los ámbitos: familiar, laboral y sexual. Ellas no importaban, los que traían el sustento a casa eran ellos y por tanto había que agradecérselo. El hijo del director me preguntó, sorprendido, por qué las mujeres nos habíamos reído tanto en ciertas escenas y tuve que explicarle que nos veíamos representadas en ellas, nosotras o nuestras madres, que las cosas antes eran así, pero él se quedó perplejo. Me gustó su reacción porque demuestra que los jóvenes ven la vida de otra manera. Aunque tampoco voy a pecar de ingenua: muchas parejas aún consolidan esa relación de poder; si no, no habría tanta violencia machista.

    Guillermo no sólo es un inútil al que dos mujeres ( Rosario Pardo y Natalia Dicenta) ponen en su sitio, también mantiene una relación de desapego total con su hija, Olivia Molina. Como ella no representó el papel que le había asignado y «lo desilusionó», le resultó más fácil romper el vínculo que buscar el diálogo. Será una adorable vecina, Rosario Pardo, quién servirá de puente entre ambos para que aprendan a entenderse.

    El guion tiene giros magníficos, que nos hacen reír, aplaudir (excepcional el discurso de Laura de la Uz) y enternecernos. No en vano ganó la Tesela de Plata en el Festival de Alicante días antes del preestreno en Madrid.

    La película llega a los cines de nuestro país el 12 de junio. Os recomiendo encarecidamente que la veáis, es una apuesta segura: el guion es muy bueno, los actores lo bordan y saldréis reconfortados de las salas.


Liteo Pedregal entra con Un hombre de verdad por la puerta grande de los largometrajes, pero no es nuevo en esto, a sus espaldas hay unos cuantos cortos, con excelentes premios.

Si no lo conocéis, dadle una oportunidad.



jueves, 21 de mayo de 2026

FÁBULA DE BUITRES

 

 


 

 

    En un acantilado de afiladas rocas se acoplaron a vivir varias bandadas de buitres leonados. La de mayor tamaño decidió que su líder organizaría el territorio, pero tuvo que acceder a compartir el mando cuando una segunda se opuso; pactaron la alternancia y el resto no les contrarió. Durante unos años no hubo enfrentamientos porque la comida era abundante, pero llegó una etapa de carencias y la sintonía se rompió. Los buitres se peleaban en tierra y aire, se dedicaban a despedazarse unos a otros y los más débiles sufrieron la exclusión, el hambre y el frío.

    En medio del desaliento, nació un buitre blanco que, primero fue atacado por su disimilitud, pero logró sobrevivir a las burlas y las afrentas, y después empezó a ser admirado por su carácter alegre, tolerante y hospitalario; no tenía reparo en visitar a otros grupos de aves que habitaban más allá de los acantilados, en compartir su alimento con ellos y en trabajar en la construcción de otras sociedades. Los buitres más jóvenes empezaron a respetarlo como a un líder y a los mayores no les quedó más remedio que entregarle las riendas. Durante un tiempo, el buitre blanco consiguió que todas las bandadas compartieran los acantilados, las piezas que comían y volaran juntos. Pero la ira latía en el corazón de los mayores y terminó aflorando en el risco; surgieron de nuevo las peleas, la difamación y, quien había sido admirado, terminó abandonado por sus propios adeptos.

    El buitre blanco terminó sus días en soledad porque la maledicencia siempre arraiga en los oídos de los envidiosos y no existe nada peor para los ruines que un corazón limpio.